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sábado, 26 de enero de 2013

¡Qué bueno que viniste!


Hace poco más de un año, un Atlético de Madrid con un nivel de melancolía incluso superior al habitual aprovechaba el descanso navideño para despedir, con pocas lágrimas a un Gregorio Manzano que semanas antes había perdido el timón del equipo. El elegido fue Simeone y, un año después, la diferencia es más que notable. Pero esa pulsión autodestructiva que siempre acompaña al Atleti hace que surjan rumores de problemas para la renovación del argentino.

Fruto de la deriva causada por un entrenador en el que nadie creía, al iniciarse 2012 los colchoneros vagaban por la Liga con pocas esperanzas de conseguir clasificación europea y malgastaba una plantilla construída algo tarde (Falcao llegó con la temporada empezada) pero que había resultado ilusionante. La guinda fue la vergonzosa eliminatoria copera en la que cayó contra el Albacete. Para resucitar el cadáver se contrató al Cholo Simeone, un personaje sobradamente querido que aglutinara a una afición que cargaba contra el palco y espoleara a los jugadores. Cumplió. Los jugadores volaron en esa segunda mitad de curso, que acabó con la Europa League en el bolsillo y con una remontada en Liga que a punto estuvo de llevarle a puestos de Champions.

Arrancó la presente temporada a orillas del Manzanares con la estabilidad que dio poder mantener a casi todos los jugadores importantes (solo faltó Diego) y eso se notó en la confianza del equipo, se logró la Supercopa vapuleando al Chelsea y se ha firmado la mejor primera vuelta de su historia destacando sobre todo por lo que siempre le faltó a este club: TRANQUILIDAD

El Atleti es un equipo que resuelve a su favor los partidos igualados, que domina el ritmo del juego. Pero la nube de la "fuga de talentos" es la única que el Cholo no ha podido disipar y esa parece la discordia que puede enfriar la renovación del contrato del argentino.

Simeone merece el máximo esfuerzo posible por parte del club para que no se le deshaga el equipo, ha demostrado saber responder con creces cuando se le deja poder de decisión, de ahí que la tarea principal de la directiva deba ser renovarle, cumpliendo casi cualquier exigencia que presente para ello. Parafraseando un lema muy de moda últimamente Keep calm and trust on Cholo.

sábado, 1 de diciembre de 2012

13 años, 1 mes y 1 día


Querido lector ¿dónde estaba el 30 de Octubre de 1999? Entonces los periódicos hablaban de la guerra en Chechenia, del escándalo de las stock options de Telefónica, acababa de fallecer Rafael Alberti, el gobierno negociaba con ETA y Todo sobre mi madre de Almodóvar era elegida para representar al cine español en los Oscars. Desde entonces hemos tenido tres presidentes del gobierno, hemos cambiado la peseta por el Euro y hemos pasado de la incipiente época de bonanza económica a la consabida crisis actual ¿va usted haciendo memoria?

¿Y si les digo que el 30 de Octubre de 1999 fue la última vez que el Atlético de Madrid venció al Real Madrid? No solo han pasado más de 13 años, también 15 entrenadores por el banquillo rojiblanco y 12 por el madridista, incluso falleció Gil y le sustituyó Cerezo (mientras, por la Castellana han pasado 6 presidentes) y tan solo 9 de los jugadores que intervinieron siguen en activo (solo Casillas repite). Han sido 21 partidos ligueros con 6 empates y 15 victorias blancas. El Atlético incluso ha ido y vuelto de Segunda División y ha ganado 2 Europa League y 2 Supercopas de Europa; mientras el Real Madrid ha celebrado 5 Ligas, 1 Copa, 4 Supercopas de España, 2 Champions League, 1 Supercopa de Europa y 1 Intercontinental.

Pero esta vez hay algo diferente. El Atlético de Simeone está marcando los mejores números ligueros de su historia, el Real Madrid llega confuso, aunque dolido en su orgullo, lo que le hace peligroso. Los rojiblancos llegan con 8 puntos de ventaja sobre el vecino y con armas suficientes para suponer un dolor de cabeza a Mourinho. En estos 13 años los colchoneros nunca se habían presentado en un derbi con un equipo tan sólido y bien trabajado, características molestas para cualquier rival. Además, el hambre acumulada, la confianza que este grupo tiene en el trabajo que está realizando y la seguridad que le da la ventaja con la que llega le dejan en el momento ideal para revertir la historia.

El favorito en el Bernabéu y según los precedentes debe ser sin duda el Real Madrid, pero menos que en los últimos años. La sensación del colchonero no es la de ir al paredón, sino la de estar ante la oportunidad de cruzar la última frontera: volver a ganarle al Real Madrid.

martes, 27 de noviembre de 2012

Se acerca, por fin, el Balón de Oro


Alea jacta est, dirían los clásicos, los votos están emitidos y será en Enero cuando conoceremos al titular del premio individual más prestigioso del mundo futbolístico: el Balón de Oro. A pesar de todas las críticas, este premio sigue suponiendo uno de los momentos cumbre del año, aunque solo sea porque revisar la nómina de ganadores nos anima a conocer a grandes jugadores que entretejen su historia, desde Stanley Matthews a Leo Messi.

Si algo especial tienen las últimas ediciones del Balón de Oro es la importancia que está cobrando en la actualidad del fútbol español. Antes del boom de nuestra selección, apenas se comentaba quienes optaban al premio unos días antes de su designación, ahora suscita comentarios por la rivalidad entre merengues y culés personificada en CR7 (un trofeo) y Messi (tres trofeos), por la reclamada presencia de españoles en el podio, por lo que va a votar éste o aquel… en fin, líos teñidos de cierto sensacionalismo. Una pena para el fútbol español que su gran momento haya coincidido con esos dos grandes fenómenos, además, su éxito es coral y eso reparte los votos entre varios de nuestros jugadores en lugar de concentrarlos en una superestrella.

Mucha gente critica la forma de votación, despreciando los votos que vienen de países remotos y con poca fuerza en el fútbol, pero qué puede haber más justo y desinteresado que contar con el voto de profesionales que no estén tan mediatizados como los de las grandes selecciones. Cabe ver la polémica y el interés que suscitan las votaciones de los jugadores más conocidos y que optan al galardón, como Messi, Cristiano Ronaldo o Casillas. Esa atención a sus votos hace que estos, de alguna forma, queden manipulados por presiones externas. Para evitar esas polémicas, una solución fácil: al votar como capitanes de la selección podrían consensuar la elección mediante una votación entre todos sus compañeros de equipo nacional.

Si tuviera que apostar, mi favorito es Messi, después Cristiano e Iniesta para completar un podio donde no sería sorpresa la presencia de jugadores como Falcao, Casillas, Pirlo o Xavi. Grandes jugadores, sea cual sea el resultado, que demuestran que estamos en un buen nivel en el fútbol actual.

sábado, 20 de octubre de 2012

¿QUÉ FUE DEL PUPAS?

Allá por 1974 el Atlético de Madrid perdió la final de la Copa de Europa, en una de las resoluciones más crueles de la historia de la competición. En el último minuto de la prórroga el central Schwarzenbeck cruzó la divisoria y largo un pelotazo que cogió despistado a Miguel Reina colándose en su portería. Del que pudo ser el momento más glorioso de la historia del Atleti y de boca del Presidente Vicente Calderón, surgió el terrible mito del “Pupas”, que tanto daño le ha hecho al club.

A lo largo de los años, con la justificación de ser el “Pupas” muchos jugadores, entrenadores, directivos y demás se han escondido y no han asumido sus responsabilidades. Bajo ese paraguas incluso muchos aficionados han justificado actitudes y resultados que en otros clubes con la trayectoria de los rojiblancos serían injustificables. La realidad del Atlético de Madrid ha estado marcada durante muchos años por ese mito, un estigma aparentemente ineludible que ha pesado como una losa en el ánimo colchonero. Que te marcas un gol en propia puerta, el “Pupas”. Que un fichaje sale “rana”, el “Pupas”. Que tu Presidente tiene problemas con la justicia que salpican al club, más “Pupas”. Que te vas a Segunda División y no consigues subir por diferencia de goles, “Pupas” en el infierno. En fin, era la excusa perfecta para resolver cualquier problema. Pero ese tiempo ya pasó.

El lento descenso, solo frenado por el mítico “doblete”, en el estatus del Atlético de Madrid desde esa maldición del “Pupas” hasta caer a Segunda División, donde se tocó fondo, parece haber quedado atrás con los últimos éxitos europeos vividos desde 2010. Pero sobre todo por la renovación del espíritu basada en una cantera muy fuerte en las categorías inferiores, que vuelve a sentirse grande (aunque luego tengan que ser vendidos como Torres, De Gea o Domínguez) o el fichaje de grandes jugadores acostumbrados a ser importantes en sus equipos (aunque luego salgan a equipos más importantes, como Forlán, Agüero, Diego o la que se prevé de Falcao).

Pero si en alguien se puede personalizar el nuevo sentimiento “antipupas” que se está asentando en el club es en el “Cholo” Simeone. Figura mítica del año del “doblete”, encarna la garra y la entrega como nadie. Si el Atleti antes de llegar él ya había conseguido una Europa League y una Supercopa de Europa con Quique Flores al mando, éste declaró que eso no volvería a ocurrirle al club hasta dentro de muchos años. Se equivocó, tan solo dos años después se repitió la hazaña y además con mayor brillantez si cabe, con mayor soltura y menos nervios.

Porque cualquier atlético que se precie podrá decir que no recordaba una sensación de grandeza tal como la que le produjo la superioridad mostrada en la final de la Europa League ante el Athletic de Bilbao. Ese efecto duró hasta la Supercopa, cuando se vapuleó al Chelsea. Antes de ese partido, en los corazones rojiblancos mandaba la seguridad de que se podía ganar sobre el habitual miedo a caer derrotado, complejo
arrastrado de la denominación del “Pupas” y de la final del 74. El empuje continúa con este gran arranque de Liga.

Ha sido Simeone quien ha derrotado ese complejo, con un grupo de jugadores altamente comprometidos de su mano. Porque el “Cholo” sabe que el “Pupas” ha muerto, y que cuanto menos se le recuerde, mejor. Tan solo queda por derrotar un complejo: ganarle al Real Madrid tras más de 13 años de espera. A por ellos “Cholo”.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Falcao, su padre, el corazón y la cartera

El caso Falcao muestra un fútbol con dos caras. Por un lado la del negocio, donde clubes, agentes u operadores de televisión trampean en pos del mayor beneficio económico, ya sea cambiando de sitio a los jugadores como si fueran cromos o jugando con los horarios caprichosamente. Por otro lado están los aficionados, desbordados al entender cada vez menos lo que pasa en el entorno de su deporte favorito, nostálgicos de un fútbol con menos brillo, pero más sencillo y estable.

El corazón de los atléticos sufrió en su día el golpe de la marcha de Torres con la comprensión y el dolor del que ve partir a un hijo de casa que marcha con la intención de buscarse la vida. Fue pena, pero nunca odio ni rencor. Aquí quedaba una figura en ciernes, Agüero, que sació el paladar de los colchoneros. En este fútbol tan polarizado hacia unos pocos equipos grandes, a nadie le extrañó el hecho de que quisiera largarse, lo que rompió el cariño de la afición rojiblanca fue que jugara a dos cartas, de cara al público mostraba su intención de quedarse y por detrás manejaba opciones de salida, además, al eterno rival: el Real Madrid.

Y el Kun se fue, no al Bernabéu, sino al Manchester City. Con el dinero ingresado por su venta llegó Falcao, casi a idéntico precio, hizo olvidar al argentino en el imaginario de los atléticos y se consagró con su prodigiosa final de Europa League. Pero volvieron a cernirse sombras sobre un ídolo de la entidad colchonera, incluso de boca del presidente Cerezo hubo que escuchar que, sin los ingresos por Champions League, iba a ser muy difícil mantener al goleador colombiano.

El verano fue pasando y el Atleti cuadró cuentas sin necesidad de venderle, pero como la felicidad nunca es completa entre la parroquia del Calderón, tras una final gloriosa de Supercopa de Europa con histórico hat-trick de Falcao, surgieron las palabras del padre de la criatura para clavarse como un puñal en la espalda de los rojiblancos. Aseguraba que el sueño de su hijo era jugar en el Real Madrid. Otra vez la pesadilla repetida, además, las tristezas de CR7 hacían a muchos madridistas ver como buena la salida del portugués si se sustituía con la llegada del colombiano. A pesar de que el jugador quiso parar el golpe asegurando que quería seguir en su equipo actual, su padre insistió en nuevas declaraciones cargadas de sinceridad y de desconocimiento de la relación tormentosa que une a los dos clubes capitalinos.

Es un golpe fuerte para los aficionados del Atlético de Madrid ver como cada temporada se confirma que, a pesar de los últimos grandes éxitos europeos, no está en la élite de los clubes mundiales, ni como proyecto deportivo ni, sobre todo, como ejemplo de estabilidad económica. Como consecuencia de ello, cada jugador que destaca en sus filas es a la vez motivo de alegría y de desazón ante la idea de que se irá pronto.

Pero esto no es la más que la confrontación entre la realidad del fútbol profesional y el ensueño de muchos aficionados que, como reducto del sentimiento hacia unos colores, piensan que todo en el deporte es así. Lo cierto es que, más allá de los excesos de muchos agentes, que casi trafican con sus jugadores, el aficionado  de a pie debe darse cuenta de que los sentimientos en el fútbol van por un camino diferente al del profesionalismo, que en la élite todo esto se relativiza mucho, y que si gente como Torres o Raúl abandonaron en su día a los clubes que llevaban grabados en su alma porque necesitaban otras cosas, como no va a poder Falcao, que a sus 26 años ha vestido las camisetas de cuatro equipos diferentes en cuatro países distintos (Lanceros en Colombia, River en Argentina, Oporto en Portugal y Atlético en España), pensar en cambiar de aires hacia un equipo que le dé una mayor relevancia en el mundo del fútbol. Y no por ello va a dejar de ser ese tigre que se deja el alma en el campo, porque es un gran profesional que mientras vista una camiseta va a dar todo por ella. Por supuesto que es mejor defender la camiseta de tu equipo de corazón, pero lo que no se puede pretender es que todo el que vista una camiseta la convierta en su devoción, eso sí que sería una traición ¿Y los sentimientos de Falcao? Pues probablemente esté con ese pequeño equipo de los Lanceros de Boyacá, donde debutó, o tal vez no le falte razón a su padre y cuando era pequeño soñara con jugar en el Real Madrid o cualquier otro equipo grande de Europa. Su realidad ahora es distinta y, como profesional, dejará esos sueños infantiles de lado para cumplir su función donde se le encomiende. Eso es lo que se le puede exigir, no que sea más colchonero que Neptuno.

Será interesante ver como le recibirá el Calderón en el próximo partido de Liga. Quien sea inteligente y sea capaz de ponerse en su lugar no le pitará ni le recriminará nada de lo que ha pasado, eso solo perjudicaría al equipo y aumentaría sus ganas de buscar una salida. Además, no hay nada que reprocharle, no ha mostrado ningún interés por salir y ha sido su padre quien ha hecho declaraciones inconvenientes.

lunes, 14 de mayo de 2012

Pierna fuerte, brazos flojos

El último derby en el Manzanares han sido dos partidos en uno. El primer partido duró una hora, más o menos, con un Real Madrid poco fluido, tratando de cruzar balones a Cristiano, con Kaká dimitiendo de crear fútbol en la medular, Di María algo falto de chispa y Benzema en uno de esos días de desconexión que recuerdan a su primer año en la capital. Por su parte, el Atlético de Madrid salió con confianza, dispuesto a luchar, compacto, sabiendo que su oportunidad estaba en amortizar las pocas llegadas que le permitiera su rival y, sobre todo, en correr más que él y mantener la concentración a tope para no cometer errores.

Pero hasta una versión algo light del Real Madrid tiene clase para aprovechar cualquier rendija que deje abierta el rival. No creo que en la historia del fútbol se haya juntado un grupo de jugadores tan poderoso físicamente como el conjunto que tiene Mourinho, uno a uno son más rápidos, altos, fuertes y resistentes que cualquier rival. Son como una apisonadora, si no estás atento te pasa por encima, vaya a 50 km/hora o vaya a 20. Pero durante esa primera hora de partido, el Atleti aguantó el ritmo e incluso dominó amplias rachas del mismo, alcanzando un empate que en ese momento fue merecido.

Pero tras el gol de Falcao acabó el primer partido de la noche y empezó otro bien distinto. Llegó el momento del Real Madrid que adelanta líneas, encierra al rival en su área y le agujerea las líneas con la movilidad de sus atacantes y las llegadas de sus medios. Y también llegó el momento en el que los locales, fruto del cansancio y de la sensación de misión cumplida que les sobrevino tras el empate, se acomodaron 20 metros más atrás. Se unieron el empuje necesitado de los merengues (abocados a jugarse la Liga en el Camp Nou de no haber ganado ayer) con el conformismo agotado colchonero (los brazos flojos del título) y el partido se convirtió en un asedio de los blancos. No es algo nuevo, muchos equipos han aguantado esta temporada a Real Madrid o F.C. Barcelona durante algún tiempo jugando de tu a tu, hasta que llega el cansancio y es la clase individual o la profundidad de banquillo (es decir, aquello que se logra con dinero) lo que decide un partido.

En mitad del asedio, llegó el segundo gol visitante. Un Atlético por detrás en el marcador, sin resuello ni recambios de garantías, trató de volver a acercarse a Casillas. Cuando parecía ir llegando, a Godín se le cruzó el cable y cometió un penalti absurdo. Ahí terminó de morir el partido. El cuarto de Callejón, a la contra, llegó cuando ya no había disputa.

Eso sí, más allá de todo lo contado hasta ahora, está Cristiano Ronaldo (efectivamente, la pierna fuerte del título). Ayer estaba decidido a tener su día, encaró desde el primer minuto, pidió la pelota en todo momento, se echó al equipo a la espalda ofensivamente y, sobre todo, sacó a pasear el cañón. No es que sea raro verle con esta brillantez, pero no por ello deja de ser destacable. Con 40 goles, lleva más que 12 equipos de Primera.

Ayer se encontró con un Courtois que mostró cierta bisoñez en el primer gol, regalando completamente su palo en la falta, escondiéndose tras la barrera previendo un tiro por encima de esta y dejando a merced del portugués su lado preferido para las faltas: el del portero. La potencia del disparo hizo el resto, aunque si el guardameta rojiblanco se hubiera quedado en su lado seguramente habría sacado un balón que no entró demasiado ajustado a los palos. Personalmente, no veo a Cristiano como un buen tirador de faltas, aunque suene raro decirlo después de lo de ayer. Sí es el jugador con más pegada del mundo, y eso lo aprovecha en las faltas para buscar el palo del portero con disparos fuertes y efectos inestables. Si además, como Courtois, el portero da un pasito hacia el  lado de la barrera, le deja retratado.

El titán portugués se alimenta de goles, así que tras acertar ayer con la portería se sintió con fuerzas renovadas para seguir intentando martillear las esperanzas colchoneras, y cuando su equipo más le necesitó, tras el empate local, allí estuvo. Entonces sí que llegó el auténtico golazo de la noche, especialidad de la casa, largó un chutazo desde fuera del área escorado a banda izquierda casi imparable. Por cierto, paralelismos curiosos del fútbol, desde casi el mismo punto exacto desde donde Messi marcó otro gran gol con el que el Barça venció en el Calderón. Después del plato fuerte, completó el festival con un gol de penalti (suerte en la que parece infalible) y la asistencia del último tanto.

En definitiva, el Real Madrid aferrado a su pegada y, sobre todo, a su estrella Cristiano Ronaldo, volvió a dejar por enésima vez consecutiva al Atlético sin ganar un derby, algo que para los rojiblancos empieza a ser una costumbre que, ya por habitual, casi está dejando de ser dolorosa.

La fábula del tigre que desquició a los leones

Cuentan que, en los lejanos Cárpatos, hubo un día en que un tigre consiguió quitarle la presa a una manada de leones hambrientos...

Este podría ser el principio de un cuento, el de la final de la Europa League que el Atlético de Madrid ganó por 3 a 0 sobre el Athletic de Bilbao. Los colchoneros lograron su segundo título en las tres ediciones disputadas de esta competición, un logro inimaginable para ellos hace tres o cuatro años.

Simeone ganó el duelo táctico a Bielsa, planteó la final aceptando que el peso del juego y del balón caería en el Athletic y que habría que luchar por cada centímetro del terreno de juego, presionar y, sobre todo, mantenerse muy unidos. El Athletic fue fiel a su estilo, el que le ha hecho llegar tan lejos como a dos finales este año, pero que, de algún modo, les hizo caer en Bucarest. La fidelidad de Bielsa le hizo vulnerable a ojos de un Simeone que le conoce como antiguo jugador suyo que fue en la selección argentina. El Cholo habló uno por uno con cada jugador el día antes de la final para explicarle en privado, íntimamente, que necesitaba de ellos. Se vió un Atlético entregado y solidario, con las líneas muy juntas, que ahogó completamente el juego entre líneas de los vizcaínos (fundamental en esta labor un hombre mirado con recelo por su afición, Mario Suárez), no solo impidió que combinaran en la media punta sino que anuló las peligrosas dejadas de Llorente a la segunda línea. Una vez recuperado el balón, a salir lo más rápido posible y a jugársela en el uno contra uno, aprovechando la calidad de los cuatro de arriba del Atleti y esa especie de marcaje al hombre con el que defiende el equipo vasco. A pesar de que en el segundo tiempo el Athletic trató con los cambios realizados de abrir más caminos hacia el área y del desgaste de los del Cholo, la ansiedad se fue apoderando de los leones y el gol  que les metiera de nuevo en el partido no llegó. Más bien al contrario, lo que llegó fue el tercero de los madrileños que cerró la final.

Pero si importante fue el tema táctico, la clave de la final fue el acierto de los jugadores, sobre todo el de un hombre, Radamel Falcao. El colombiano fue el jugador clave del anterior campeón de la competición, el Oporto, con el que, al igual que esta temporada, levantó el título de campeón y fue máximo goleador de la competición. Destacó entre los jugadores que vistieron de rojiblanco en la final la entrega y la confianza con la que salieron al campo, mientras que el Athletic hizo honor al color de la camiseta que lució: estaban verdes, se mostraron inmaduros y dubitativos. A los seis minutos, y fruto de ese descaro con el que salió el Atlético, Falcao recibió un balón dentro del área escorado a la derecha, realizó un gambeteo con ese estilo atropellado y algo patoso inconfundible en él y aprovechó un pequeño resbalón de Amorebieta para clavar el balón con pie izquierdo en la escuadra contraria de Iraizoz. Golazo. Latigazo inmisericorde para finalizar una jugada que parecía intrascendente. Para Falcao en el área no hay balón intrascendente, todo lo que le llega es susceptible de convertirse en gol. Es su hábitat natural, tal vez no haya ningún jugador en el fútbol mundial actual que se sienta tan cómodo en el área como él, ese es el terreno del tigre. Eso sí, fuera de la zona de gol está como un pingüino en un garaje, Simeone entendió esa particularidad mucho mejor que Manzano y en esta segunda mitad de la temporada Radamel parece otro, sus cualidades están mucho mejor aprovechadas. El puñetazo obligó a despertar al Athletic, que se hizó con los mandos pero no incomodó al Atlético. Así llegó el minuto 34, Miranda presionó la salida de balón bilbaína, robó, entregó a otro de los destacados de la final, Arda Turan, que sirvió desde banda izquierda para que Falcao, en la frontal del área pequeña, pisara el balón, mandará con su engaño a la defensa rival casi a otra dimensión y de nuevo con la izquierda pusiera otro clavo en la tumba de los de Bielsa. El tigre volvía a desquiciar a los leones. Cerró la cuenta Diego, a cinco minutos para el final, justo cuando el Athletic acosaba con más fuerza el área de un Courtois más atrevido en las salidas aéreas que de costumbre, con una jugada individual que demostró la tremenda clase que atesora el brasileño.

Fiesta merecida para los colchoneros, que batieron en esta Europa League record de goles en una temporada y de victorias consecutivas en la historia de las competiciones europeas, dos bonitos registros que agrandan el logro del título, tercero en tres temporadas. Pero como el Atlético es un club donde la alegría nunca parece plena, aun no había acabado el partido cuando ya se dispararon los rumores de que los dos goleadores y grandes estrellas del plantel, Falcao y Diego, tienen muchas papeletas para no continuar la próxima temporada, Diego al ser cedido y Falcao, cuya venta ayudaría a cuadrar las cuentas de la complicada economía de los del Manzanares. Consideraciones futuras aparte, gloria al gran campeón que ha sido el Atlético de Madrid y al dignísimo y brillante finalista que fue el Athletic de Bilbao, que aun tendrá una oportunidad de sacar la mítica gabarra tras la final de Copa del Rey.

domingo, 25 de septiembre de 2011

ANÁLISIS DE LA PLANTILLA DEL ATLÉTICO DE MADRID 2011-2012

Si el Atlético de Madrid nunca se ha caracterizado por la estabilidad, los bandazos en la moral de los colchoneros de este verano han sido especialmente llamativos.


El principio de la pretemporada trajo la incertidumbre de no saber con qué jugadores se iba a poder contar, aparte de Quique Flores, han salido del equipo jugadores básicos como Agüero, De Gea, Forlán o Ujfalusi, e incluso hombres de “relleno” que tenían sus minutos, como Valera, Raúl García, Mérida o Elías. No solo era el hecho de que salieran estos jugadores, sino el clima derrotista que iban generando estas salidas (sobre todo la del Kun) y que se acrecentaba con los rumores de otras salidas, como la de Reyes.


Pero poco a poco, todo fue cogiendo cuerpo, primero llegó Manzano y después, los refuerzos según fue entrando el dinero fresco de las ventas. Así, un equipo que habló de la necesidad de usar la cantera, se ha visto reforzado con Miranda, Silvio, Pizzi, Adrián, Gabi, Courtois, Arda, Diego y Falcao. Cada incorporación hacía aumentar la autoestima de la hinchada y el principio de la temporada confirmó que el equipo formado era el más ilusionante en muchos años. Como también es ilusionante la propuesta de Manzano, con el balón como base y una idea muy ofensiva. Más equipo y menos individualidades que en los últimos años para un conjunto que va a merecer la pena seguir.


PLANTILLA ATLÉTICO 2011/2012


Porteros: Courtois, Joel y Sergio Asenjo

Defensas: Antonio López, Filipe Luis, Godín, Domínguez, Perea, Silvio, Miranda y Pulido.

Centrocampistas: Mario Suárez, Tiago, Assunçao, Reyes, Juanfran, Koke, Gabi, Arda Turan, Pizzi y Diego

Delanteros: Diego Costa, Adrián, Salvio y Falcao.


Estos 25 jugadores conforman la que parece la plantilla más compensada del Atlético de Madrid en las últimas temporadas, con recursos y potencial suficientes para afrontar las tres competiciones y con versatilidad sobrada para que Gregorio Manzano pueda rotar y variar el esquema según el momento.


De entrada, la elección de Manzano es el 4-3-3, flexible para poder convertirse en un 4-5-1 o, en función de los jugadores que lo ejecuten, en un 4-2-3-1. En resumen, una propuesta basada en la posesión y el toque de balón en la que Manzano tiene piezas suficientes para hacerlo funcionar.


Esta es la plantilla línea a línea:


Portería: Tras la marcha de De Gea, todo parecía preparado para el salto a la titularidad de Joel, incluso la portería fue suya en la previa de la Europa League. Pero si hay dos porteros con un futuro impresionante en el panorama internacional, uno es De Gea y el otro es Courtois. El joven belga, de solo 19 años, llegó cedido del Chelsea y con su impresionante planta, elasticidad, reflejos y seguridad se ganó el puesto, convenciendo incluso a quienes pensaban que era mejor dar partidos a un portero de la casa que a uno cedido que la próxima temporada aprovechará en Stamford Bridge lo aprendido en el Calderón. En cuanto a Sergio Asenjo, debe recuperarse de su grave lesión y quedar como tercer portero a la espera de un posible cesión en invierno. En definitiva, la portería del Manzanares parece bien cubierta también este año.


Defensa: Es la línea que menos cambios ha sufrido respecto a la temporada pasada. El lateral portugués Silvio ha llegado para ocupar el sitio dejado en la banda derecha por el carismático Ujfalusi, a quien ya se le empezaban a notar los años. Parece más que capacitado para cubrir esa plaza por su largo recorrido y decentes prestaciones tanto en defensa como en sus incorporaciones al ataque. En el centro de la defensa, cuatro hombres para cubrir dos puestos aun sin definir. Godín parece el más dotado de inicio, pero sus problemas físicos en verano le están complicando el arranque de la temporada. Domínguez vuelve a contar tras su complicada relación con Quique Flores y se espera que reafirme el buen nivel de hace un par de temporadas. Perea es viejo conocido con sus pros y sus contras, su velocidad al cruce le hace resolver acciones complicadas, casi tantas como genera con sus problemas para manejar la pelota. No obstante, al ser suplente tanto de Silvio para el lateral derecho como de los centrales le hará contar con bastantes minutos. La única novedad en el centro de la defensa es Miranda, central típicamente brasileño, no muy rápido, con buena planta y buen manejo de balón pero que a veces entra de forma descontrolada, lo que le puede acarrear tarjetas o expulsiones innecesarias. Pulido, central de la cantera que aun está muy verde, no parece que vaya a contar con muchas posibilidades este año. Para el lateral izquierdo, debe ser el año de Filipe Luis, una vez olvidada su grave lesión debe demostrar la claridad ofensiva que le hizo triunfar en el Dépor. Para darle descanso, queda el capitán, Antonio López, hombre de equipo con una técnica depurada y que siempre cumple en sus actuaciones. Parece una línea más fuerte que la de la temporada pasada, aunque por debajo del nivel medio del equipo puede tener problemas en los enfrentamientos con rivales importantes.


Centro del campo: Una línea muy falta de creatividad otros años, que esta temporada tiene donde elegir. El triángulo del medio campo tiene en su vértice defensivo al canterano Mario Suárez, quien, con criterio y despliegue físico, desplazó al banquillo la temporada pasada a Assunçao. Para acompañarle en la sala de máquinas de un Atleti decidido a tener el balón el entrenador podrá rotar entre Gabi, Tiago, Koke e incluso Diego. Los dos canteranos, Gabi y Koke, darán estabilidad, buena disposición táctica y criterio en el pase a ese mediocampo, mientras que Tiago y Diego deben dar el toque de calidad y distinción para conectar con los delanteros. Cuando Diego ocupe puesto en este eje, la disposición táctica se convertirá en un 4-2-3-1. El brasileño es seguramente la incorporación que más marca la diferencia con temporadas anteriores. Un jugador exquisito entre líneas, algo que desde hace muchos años viene necesitando este equipo, al igual que él necesita un equipo donde sentirse importante. Las bandas serán ocupadas por jugadores en función de mediapuntas o extremos, a medio camino entre centrocampistas y delanteros según el momento. Reyes y Arda Turan apuntan como titulares, dos mediapuntas con buen regate y llegada a gol. A veces Diego aparecerá por alguno de los dos, en cuyo caso ocupará una posición más centrada completando un rombo con los tres jugadores que tenga detrás. Para repartir minutos y como jugadores más naturales para la banda están Juanfrán y Pizzi. El exjugador de Osasuna no ha terminado de aprovechar las ocasiones que ha tenido, pero siempre cumple y tendrá bastantes minutos. El portugués es la incorporación más desconocida de este Atleti, habrá que valorarlo con el paso de los minutos. Todo ello compone una línea con muchas y buenas alternativas que debe funcionar en cualquier partido.


Delantera: Como delanteros puros han llegado Adrián, el campeón de Europa sub 21 que quiere acabar con el mito de delantero sin gol, y Falcao, el fichaje más caro del equipo, un goleador reputado capaz de rematar cualquier balón que pase en un radio de varios metros a su alrededor. Cada uno tiene lo que le falta al otro. Adrián se mueve a la perfección, es muy técnico y encuentra muy bien la espalda de los defensas, aunque no tiene ese instinto de otros goleadores. Falcao es el eterno rematador sudamericano, recuerda por ejemplo a Zamorano o Hugo Sánchez, no aparece en el juego, es más, su mejor virtud es alejarse de las jugadas para llegar solo en el momento de poner la guinda, sobre todo si se trata de rematar de cabeza. Diego Costa también sigue en la plantilla, tendrá minutos cuando se recupere de su grave lesión, pero seguramente serán escasos. Tampoco tendrá demasiados minutos Salvio, aparecerá como extremo para llegar a línea de remate. Con Falcao la delantera del Atleti está más que cubierta, y con Adrián tiene un delantero capaz de acompañar al juego, si acaso se echa en falta en la plantilla un segundo hombre con facilidad para el gol, tal vez Adrián consiga romper su leyenda y convertirse en ese hombre.


En resumen, lo que apuntaba como una temporada difícil para los atléticos y con necesidad de apoyarse en la cantera, ha resultado la plantilla más completa y versátil desde hace muchos años. Gregorio Manzano apuesta por un juego de toque y control, propio de equipo grande y tiene piezas para ejecutarlo. Solo hace falta que dichas piezas engarcen como es debido para poder afrontar con garantías el asalto a los puestos de Champions, como alternativa a Real Madrid y Barcelona y luchando por ese tercer puesto con Valencia, Sevilla, Villarreal y, tal vez, el nuevo Málaga.