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viernes, 5 de abril de 2013

Mourinho encontró la piedra filosofal

Cuando José Mourinho al frente del Inter de Milán consiguió eliminar al F.C. Barcelona en las semifinales de la Champions League del 2.010 no solo se dispararon los aspersores del Camp Nou, también las ganas de Florentino Pérez de hacerse con los servicios de un técnico que renovara las ilusiones merengues ante el dominio mostrado por los de Guardiola. Aunque ha tardado más de dos años en conseguirlo, con la imagen dada en las semifinales de la Copa del Rey y en el posterior partido de Liga ha logrado que, por fin, el Real Madrid haya reducido sus complejos con el Barça.

En estas dos temporadas y media, el adorado y denostado a partes iguales Mourinho ha ido variando su respuesta táctica en los partidos frente al Barça. En su primera temporada llegó al Camp Nou con el bagaje de unos buenos primeros meses de campeonato y decidió afrontar el Clásico como un cara a cara del que salió bastante escaldado, goleada 5 a 0 que le demostró que, por muy buen equipo que tuviera con el Real Madrid, para afrontar al F.C. Barcelona tendría que preocuparse más de anular las virtudes del rival que de dominar el juego.

La culminación de esta intención de frenar el juego del Barça se dio en la llamada Tormenta de Clásicos, cuando entre Liga, Copa del Rey y Champions disputaron cuatro partidos en escasos días. Fue ajustando el modelo de manera que, lo que empezó con Pepe en el centro del campo pasando el cortacésped como ejemplo práctico de la preocupación por cortar el ritmo y la frecuencia de pases blaugrana hasta el límite del reglamento, acabó con el convencimiento de que la reducción de espacios en la medular era una necesidad, pero que tanta tensión acababa haciendo que por momentos perdieran el hilo de los partidos. Fueron partidos cargados de momentos violentos, para olvidar desde el punto de vista del juego limpio, desagradables, en los que ninguno de los dos equipos pudieron salir al 100% orgullosos ni contentos.

Desde el duelo de vuelta de la pasada Liga, en el Camp Nou, el Real Madrid viene demostrando cierta superioridad táctica que maniata al Barça. Incluso las claves descifradas por Mourinho vienen siendo utilizadas por otros entrenadores para complicar la existencia a los blaugranas, con éxito dispar ya que no todos los equipos disponen de jugadores con suficiente nivel como para conseguirlo (valga el ejemplo reciente del Milan).

La solución de Mou se basa en aquello en lo que el Real Madrid es netamente superior al Barça: el físico. La defensa madridista no se cierra atrás, más bien al contrario sube la línea lo suficiente para no dejar espacios entre ella y el centro del campo, de forma que nadie pueda maniobrar entre las líneas sin verse encerrado por cuatro jugadores blancos en muy pocos metros cuadrados. De ahí que Messi quede ahogado en estos partidos. Saben que el Barça no busca balones largos, ni prolongaciones a la espalda, usa poco las bandas y no gana en velocidad a los defensores merengues (la aparición de Varane ha sido perfecta para este plan táctico). Además, la cercanía entre todos los jugadores posibilita una presión muy efectiva aunque no demasiado alta, sino a la altura de la línea divisoria de ambos campos, donde más les gusta moverse a los medios blaugranas. Al defender todos muy cerca los unos de los otros, se facilitan las ayudas sin necesidad de agotarse en grandes desplazamientos. Por fuerza, altura y velocidad el Real Madrid es mejor que el F.C. Barcelona, que termina por perderse en el embudo defensivo blanco y cediendo el balón a los de Mou en posiciones adelantadas, lo que impide que los catalanes presionen dicha salida.

A partir de ahí, para el Real Madrid la salida es rápida hacia los centrocampistas, bien porque recuperen ellos mismos o bien porque el defensa que robe tiene cerca a los medios, estos buscan el despliegue veloz y muy ancho de los atacantes y encuentran un Barça que hace aguas atrás por escasez de efectivos.

A Mourinho le ha costado más de un disgusto encontrar este plan, pero ahora ha conseguido una superioridad en los enfrentamientos con el Barça que provoca en los culés una discusión casi ética ¿persistir con la filosofía del toque o intentar buscar un plan B? Esa es, ahora, la cuestión.

sábado, 1 de diciembre de 2012

13 años, 1 mes y 1 día


Querido lector ¿dónde estaba el 30 de Octubre de 1999? Entonces los periódicos hablaban de la guerra en Chechenia, del escándalo de las stock options de Telefónica, acababa de fallecer Rafael Alberti, el gobierno negociaba con ETA y Todo sobre mi madre de Almodóvar era elegida para representar al cine español en los Oscars. Desde entonces hemos tenido tres presidentes del gobierno, hemos cambiado la peseta por el Euro y hemos pasado de la incipiente época de bonanza económica a la consabida crisis actual ¿va usted haciendo memoria?

¿Y si les digo que el 30 de Octubre de 1999 fue la última vez que el Atlético de Madrid venció al Real Madrid? No solo han pasado más de 13 años, también 15 entrenadores por el banquillo rojiblanco y 12 por el madridista, incluso falleció Gil y le sustituyó Cerezo (mientras, por la Castellana han pasado 6 presidentes) y tan solo 9 de los jugadores que intervinieron siguen en activo (solo Casillas repite). Han sido 21 partidos ligueros con 6 empates y 15 victorias blancas. El Atlético incluso ha ido y vuelto de Segunda División y ha ganado 2 Europa League y 2 Supercopas de Europa; mientras el Real Madrid ha celebrado 5 Ligas, 1 Copa, 4 Supercopas de España, 2 Champions League, 1 Supercopa de Europa y 1 Intercontinental.

Pero esta vez hay algo diferente. El Atlético de Simeone está marcando los mejores números ligueros de su historia, el Real Madrid llega confuso, aunque dolido en su orgullo, lo que le hace peligroso. Los rojiblancos llegan con 8 puntos de ventaja sobre el vecino y con armas suficientes para suponer un dolor de cabeza a Mourinho. En estos 13 años los colchoneros nunca se habían presentado en un derbi con un equipo tan sólido y bien trabajado, características molestas para cualquier rival. Además, el hambre acumulada, la confianza que este grupo tiene en el trabajo que está realizando y la seguridad que le da la ventaja con la que llega le dejan en el momento ideal para revertir la historia.

El favorito en el Bernabéu y según los precedentes debe ser sin duda el Real Madrid, pero menos que en los últimos años. La sensación del colchonero no es la de ir al paredón, sino la de estar ante la oportunidad de cruzar la última frontera: volver a ganarle al Real Madrid.

viernes, 5 de octubre de 2012

El fútbol idílico

Más allá de la fundamental defensa del Fair Play, más allá incluso de la deseable buena convivencia de un vestuario, en los mentideros del fútbol se ha instalado la sensación de que un equipo de fútbol es un escenario idílico donde si todos los compañeros no son íntimos amigos que se juntan a tomar cervezas los días libres es porque estamos ante una situación patológica y preocupante. Es decir, que en una plantilla de un equipo de fútbol no puede ocurrir lo que sí sucede en la práctica totalidad de los trabajos.

De un tiempo a esta parte y alentado por la creciente tendencia sensacionalista (entiéndase como definición de una tendencia y no como un insulto) con la que muchos medios prorrumpen en la rivalidad entre Real Madrid y F.C. Barcelona, se están aireando desencuentros, discusiones y disputas supuestamente gravísimas. Últimamente la palma se la llevan la mala relación entre Ramos y Mourinho que se intuye como causa de la suplencia del central en Champions contra el City, y la bronca que Messi le endosó a Villa por un mal pase. Pero no es lo único que se echan en cara unos y otros: la hierática postura de Casillas en la celebración de los goles de su equipo, la falta de comunicación de Guardiola con sus jugadores, los clanes del vestuario del Real Madrid, las suplencias de Piqué la temporada pasada, la ruptura entre Cristiano Ronaldo y Marcelo por no decir el brasileño que el portugués merece el Balón de Oro, las marchas de los delanteros del Barça por supuesta petición de Messi, la camiseta de Özil que llevaba Ramos bajo la suya, en fin, un largo etcétera de reproches mutuos vía Puente Aéreo, un interminable e infantil y-tu-más.

Por supuesto que en los vestuarios de los equipos hay problemas y que algunos de los citados serán completamente ciertos y casi todos tendrán bases reales aunque luego sean exagerados. Es cierto incluso que algunos de estos conflictos influyen en el desarrollo del juego de un equipo. Es difícil discutir que en el Real Madrid no se respira buen rollo o que en el Barça lo que diga Messi va a misa, pero esas cosas siempre han existido en los equipos de fútbol por la sencilla razón de que existen en todos los grupos humanos que puedan darse en la sociedad, desde la empresa a la familia.

En Italia, la Lazio de Chinaglia a mediados de los años 70 tenía jugadores tan enfrentados entre sí que incluso algunos portaban pistola en el vestuario, o sin ir más lejos Robben apareció la temporada pasada con un ojo morado tras una discusión con Ribery. Incluso entre Barça y Real Madrid tras la altísima tensión de los cuatro duelos seguidos de hace un par de temporadas unieron fuerzas en la selección en una tangana jugando contra Chile.

Quiere todo esto decir que en los equipos de fútbol, como en cualquier otro grupo social, hay tensiones y desencuentros, pero que todo ello no es trascendente si en el campo todos buscan el objetivo común. Muchos equipos ganadores han triunfado sin buen ambiente en sus filas, que es un factor conveniente, pero nunca imprescindible. Sobre todo no es el fin del mundo, como algunos medios quieren hacer pensar.

viernes, 27 de julio de 2012

La importancia (relativa) de llamarse Luka

El asunto de los intentos del Real Madrid por hacerse con Luka Modric, que arrancó durante la Eurocopa, se está convirtiendo en lo que suele denominarse en argot futbolero como un culebrón de verano, en el que se habla de cifras alrededor de 35 millones de euros para un jugador del que cabe preguntarse si verdaderamente merece este esfuerzo teniendo en cuenta el más que sobresaliente nivel de la plantilla del Real Madrid.

El croata Modric es el alma de su selección, donde todo el juego pasa por sus pies, y ha sido también el eje del Tottenham en las últimas temporadas, ahora aparece como el máximo objeto de deseo de Mourinho y Florentino Pérez para este verano. Es uno de esos jugones clásicos tan cotizados por su escasez en el mundo del fútbol. Un jugador que juega y hace jugar a quien le acompaña, cada balón que pasa por sus pies sale mejorado. Juega en cualquier posición creativa, tanto en el eje del centro del campo como en tres cuartos, asomando cerca del área, donde más brilla por su verticalidad y soberbio desborde. También puede situarse para arrancar desde una banda aunque para venirse al centro, no es un jugador para tener pegado a la cal. Le gusta entrar en contacto con el balón y asumir responsabilidad en la fabricación del juego, aunque su peor defecto, como el de otros muchos jugadores de características parecidas es cierta irregularidad en sus actuaciones. Tiene buena pegada desde la frontal y aporta algunos goles durante la temporada, aunque no es un gran goleador (cosa que no es problema para el Real Madrid, que tiene ese aspecto más que resuelto). Su función es aportar más juego que goles, desde luego.

El Real Madrid tiene una plantilla excelsa, completísima, junto con la del F.C. Barcelona aglutinan a la mayoría de los mejores jugadores mundiales. Esto dejaría a Modric, un jugador de primerísima línea, como un casi seguro suplente que contaría con bastantes minutos, una especie de jugador número 12 de la plantilla merengue. Se habla de él como relevo para dar descanso a Özil, Xabi Alonso o incluso Di María, y aunque puede ocupar esas posiciones es un jugador con características muy diferentes a las de los dos últimos. Parece más útil como relevo para Özil, ambos jugadores con buen desborde y gran visión de juego, parecidos incluso en su punto débil: la irregularidad, esa cierta propensión a desaparecer a ratos del juego. La presencia de ambos jugadores en la plantilla puede hacer compensar los malos momentos de cada uno.

Queda claro que es un gran jugador y que puede aportar cosas a la plantilla del Real Madrid, otro tema es el precio. Dando por hecho que el mundo del fútbol tiene los precios desorbitados y dejando a un lado las consideraciones éticas que eso pueda generar, el precio entre 30 y 40 euros del que se habla para Modric merece un análisis. En el fútbol inglés no existen como en el español las cláusulas de rescisión, ese precio establecido por contrato en el que el club vendedor no puede hacer nada por retener al jugador. Allí, mientras el jugador tenga contrato en vigor, el precio lo marca el club. Lo único que puede hacer el jugador es expresar su deseo de salir para que el club le ponga un precio más o menos coherente sobre la idea de que es mejor venderle que tener a un jugador que no quiere seguir en la plantilla. Modric tensó la cuerda para salir del Tottenham, táctica muy usada en los fichajes de Florentino Pérez: el jugador se rebela contra su club y llega el Real Madrid con dinero suficiente para quitarle el problema al club y contentar al jugador. Aquí el club inglés no tiene mucha necesidad de ingresar dinero y ha visto que en otros casos jugadores que se han querido ir pero al final se han quedado han rendido a buen nivel. Así que habrán pensado, si un club como el Real Madrid, con poderío económico casi inigualable y que solo puede permitirse fichar superestrellas para mantener su nivel, pone los ojos en un jugador, lo va a tener que pagar con creces. Es una especie de impuesto que tienen que pagar los grandes, tal vez una suerte de autorregulación de un mercado ultraenloquecido.

El Real Madrid sabe que esto funciona así, de ahí que trate de aliarse con el jugador para forzar la venta. Pero sobre todo sabe que en el fútbol los fichajes no solo son refuerzos deportivos, sino también imagen, que cuando compras un jugador vendes ilusión (y camisetas, por qué no) y que es muy difícil que una compra genere ilusión cuando se tiene ya a los mejores jugadores del mundo, por eso tiene cierta lógica gastar cantidades propias de un jugador clave para uno que puede ser un relleno de lujo, una pieza más en la plantilla (como con Cesc y el Barça el verano pasado).

Por cierto, que para abaratar el precio se está hablando desde Londres de la posibilidad de incluir en la operación a alguna joven estrella blanca. Ojo, sería arriesgado, peligroso y un acto con muy alta posibilidad de error, ya que parece probable que gente como Jesé o Joselu lleguen a más que el propio Modric.

domingo, 15 de julio de 2012

Anna, Xavi y el albañil de Lezama

Si en la Liga actual hay dos entrenadores con especial personalidad y control de los recovecos de sus clubes estos son Mourinho y Bielsa. Ambos se han visto envueltos en los últimos días en sendas polémicas un tanto extrañas, sobre todo la de Mourinho, que tiene pinta de no haber sucedido. Más allá de los hechos en sí, subyace la notoriedad de los personajes, que a veces llegan a eclipsar al club o a fundir la imagen de institución y entrenador hasta el punto de confundirse con consecuencias peligrosas para los clubes. Al fin y al cabo, los entrenadores son empleados que, con mayor o menor estancia en el cargo, no se caracterizan por ser precisamente eternos y a cuya marcha todo debe seguir funcionando.


Mourinho se ha visto envuelto en mil y un líos a lo largo de su carrera, el último de ellos la acusación de una pareja de recién casados que supuestamente viajo en el mismo avión que el técnico portugués desde Miami a Lisboa, son los ya famosos (sospecho que no a su pesar) Anna y Xavi. Cuentan que al pasar por delante de ellos en el avión Anna soltó un Força Barça que en principio no encontró respuesta en Mou, pero que al terminar el vuelo y ya en las instalaciones del aeropuerto desató las iras del entrenador madridista con insultos y amenazas por en medio. En fin, una historia muy rara de la que muchos detalles hacen nacer dudas: si un personaje tan famoso como Mourinho se ve envuelto en un incidente así y en un lugar tan concurrido, como no salen más testigos verificándolo, por qué no se atrevieron a denunciarle ante la policía en vez de ante la prensa, como es que si le sentó tan mal que animaran al Barça no fue a recriminárselo en ese momento sino que esperó a acabar el puerto o por qué hay fotos del técnico al día siguiente en Cancún si se supone que el día antes había viajado a Lisboa. Además de un problema general de educación que daría para otros foros, a santo de qué tiene nadie que andar provocando a un personaje público por el mero hecho de serlo. Más allá del escaso crédito que merece esta historia, digna del más rancio programa de cotilleos, cabe reseñar que es resultado de la controvertida personalidad de Mourinho que alguien pueda llegar a inventarse una historia de este tipo. Este hombre ha conseguido apropiarse de la imagen y de la voz del Real Madrid y ha vivido varias historias ya de enfrentamientos verbales e incluso físicos (como el dedo en el ojo a Vilanova, tan en boga estos últimos días) en los que el club le ha apoyado completamente, tanto institucionalmente como socialmente, ya que gran parte de la afición se apunta a las excéntricas cruzadas de su entrenador. Lo más significativo de la cesión de poder del Real Madrid hacia su entrenador fue la destitución de Valdano, cuya cabeza pidió indicando que él reportaba directamente con la directiva y no con el director deportivo.


El caso de Bielsa y los albañiles de Lezama es un caso muy diferente, sobre todo porque está completamente confirmado cómo ocurrió por la detallada crónica de acontecimientos que hizo el argentino. Marcelo Bielsa es un tipo obsesivo con su trabajo, eso le hace tener que controlar hasta el más mínimo detalle, como cada ladrillo que se coloque en las instalaciones de entrenamiento. Además, el mote de Loco  no es gratis. Lo que no es de recibo es que pierda los nervios hasta el punto de usar la violencia con el jefe de obra, por muy a disgusto que quede con las obras o mucha implicación profesional que el rosarino tenga. En este caso la situación del Athletic ha quedado un tanto retratada, el supuesto idilio con Bielsa no lo es tanto y la directiva a puesto distancia ante la actitud de su míster, cuyas rarezas el año pasado incomodaron algo a los mandatarios e incluso a algún jugador. Bielsa necesita controlar todo y el club parece haberse dado cuenta de que eso les puede traer complicaciones, eso sí, después del affaire de las obras. El error es que en principio le dejaron tomar el control de las obras y, ahora que ha surgido el problema, quiere el club retomar el lugar que le había dejado al entrenador. La fractura que esto ha generado será difícil que no perdure. Eso sí, la situación más complicada es la de Amorrortu, director deportivo del Athletic, ya que, al contrario que Mourinho, Bielsa ha decidido reportar solo al director deportivo y no a la directiva, lo que deja Amorrortu en el centro de la batalla.


Ojo con las cesiones de poder por parte de los clubes a técnicos tan peculiares, el entrenador es un personaje efímero, pero las estructuras de un club deben pervivir generando una filosofía propia y perdurable.

jueves, 31 de mayo de 2012

Chelsea went to hell and back again

We went to hell and back again (traducible como fuimos al infierno y volvimos), dice la letra de una canción de los (casualmente) alemanes Primal Fear llamada The Immortal Ones (Los Inmortales). Valdría para definir la temporada de este Chelsea campeón de Europa por primera vez en su historia, con más sombras que luces. Tocaron fondo, bajaron a los infiernos y han acabado en los altares del fútbol europeo.

Los blues no han conseguido brillar en su Liga, empezaron con el joven y prometedor André Vilas - Boas en el banquillo tratando de rememorar a Mourinho por la via de su discípulo "maldito", pero no consiguió cogerle el aire a un vestuario plagado de estrellas veteranas. No congenió con los pesos pesados de la plantilla y la presión terminó por  merendárselo. Le faltó mano izquierda, tanto con los jugadores como a la hora de gestionar tácticamente el equipo. Tras él, Roberto Di Matteo, exjugador del equipo londinense y hombre del club. Los jugadores le percibieron como alguien más cercano a ellos y el equipo comenzó a vislumbrar alguna mejoría, o por lo menos desapareció la incómoda situación que había creado Vilas - Boas. No hizo Di Matteo de su Chelsea un equipo especialmente virtuoso del fútbol ofensivo o del manejo del balón. Más bien les dió seguridad defensiva, que siempre es el primer tratamiento para cualquier equipo en problemas que quiera resucitar. Ese blindaje se fue traduciendo en resultados, no muy brillantes pero al menos sí halagüeños, y de los resultados deviene fortaleza mental para los jugadores, eso a su vez, en círculo vicioso, da mayor seguridad al equipo. Y así este Chelsea, fuera de juego en la lucha por la Liga, se dedicó a ir pasando obstáculos en Copa y Champions haciendo gala de su mejor virtud: ser un equipo de supervivientes.

Habían tocado fondo y ya nadie esperaba nada de ellos, así que, aferrados al efecto Di Matteo y a la experiencia de gente curtida mentalmente como Terry, Lampard o, sobre todo, Drogba, vencieron la final de Copa ante el Liverpool. Y mientras, en la Champions iban jugando con fuego, pasaron por los pelos la liguilla, eliminaron al Nápoles goleando en la ida y a punto de ver la eliminatoria igualada en la vuelta, ganaron en Lisboa al Benfica pero merecieron caer ante los portugueses en Stamford Bridge. Pero aun quedaba el más difícil todavía.

Los de Abramovich eran la perita en dulce de las semifinales, se les percibía con muchas menos opciones de título que a su rival, el Barça, y que a los equipos de la otra semifinal, Bayern y Real Madrid. Con un altísimo nivel de concentración defensiva, un trabajo físico brutal, confianza absoluta en sus posibilidades, efectividad inaudita... y algo más que una pizca de suerte, el Chelsea doblegó al campeón de la anterior edición. Los de Guardiola dominaron claramente ambos partidos, pero les faltaron recursos para acertar a desmoronar completamente al equipo londinense que, colgados de su larguero, aguantaron el tipo y se metieron, contra todo pronostico, en la gran final.

Tal vez lo lógico era pensar que al Chelsea algún día se le atragantaría tanto jugar al límite, que llevaban muchas bajas, que el Bayern tenía mejor elaboración y dinamita arriba, que de ninguna manera los alemanes iban a dejar escapar la Copa jugando en su campo... todo parecía en contra de los blues. Pero... ¿acaso todos esos factores pueden ser un problema para un equipo que había vuelto del infierno? De ninguna manera.

El desarrollo del partido auguraba noche de fiesta en Munich. El Bayern poco a poco embotellaba al Chelsea, que a su vez se dejaba embotellar y mantenía la esperanza de que el incansable Drogba, decisivo en la final como ya lo fue en la semifinal, cazara algún balon largo. Y no es que el costamarfileño pudiera hacer gran cosa con esos pelotazos, pero los peleó como si de ello dependiera su vida y consiguió incordiar como nadie a la zaga rival. Era la noche de Drogba, incluso la Champions de Drogba, y nadie se la iba a estropear. No se la estropeó el gol de Müller, cuando el partido buscaba sus últimos minutos, al que contestó enseguida con un potentísimo cabezazo tras un corner. Tampoco consiguió estropeársela él mismo al cometer un penalti absurdo en la prórroga que otro superviviente (como demuestra su casco), el portero Petr Cech detuvo a Robben. Esa capacidad del Chelsea para mantenerse en pie fue poniendo un nudo en la garganta de los jugadores del Bayern que, al llegar a los penaltis, seguro que ya no veían con tan buenos ojos jugar esa final en casa. Así paso lo que tenía que pasar. Este Chelsea de fútbol rácano y mentalidad heroica superó en los penaltis a los potentes alemanes y para colmo de supervivencia, empezaron perdiendo en la tanda con el fallo de Mata. La gloria del último penalti para quien más se lo mereció, Drogba ¿fue justo? No lo se. Entiendo que hay que pedirle algo más a un campeón de Europa, desde luego no devolvieron el precio de la entrada a nadie, pero todo vale mientras no se excedan los límites del reglamento. Eso sí, el día que dos equipos se enfrenten entre sí con la misma actitud que mostró el Chelsea contra Barça o Bayern, dejarán el balón en el punto del centro del campo y ni se acercarán a tocarlo.

Por cierto, dos de los campeones de Europa con el Chelsea pueden serlo también con la selección española: Mata y Torres. Para el primero ha sido un año de maduración importantísimo que ha acabado bien, pero para el segundo la temporada ha sido larga y dura. Nadie entre los blues ha conocido lo que es caer a los infiernos como él. Su sequía goleadora le provocó un bloqueo mental en el que colaboraba la situación general del equipo, pero ha acabado la temporada muy fuerte, con la mentalidad renovada y un momento físico muy bueno. El toque de Del Bosque al dejarle fuera de la selección en la convocatoria anterior a la Eurocopa fue el aviso necesario para espolearle y hacerle renacer de sus cenizas. Sospecho que la inercia de la temporada con el Chelsea le ayudará a hacer una buena Eurocopa, a pesar de que no parezca especialmente feliz en Stamford Bridge.

lunes, 14 de mayo de 2012

Pierna fuerte, brazos flojos

El último derby en el Manzanares han sido dos partidos en uno. El primer partido duró una hora, más o menos, con un Real Madrid poco fluido, tratando de cruzar balones a Cristiano, con Kaká dimitiendo de crear fútbol en la medular, Di María algo falto de chispa y Benzema en uno de esos días de desconexión que recuerdan a su primer año en la capital. Por su parte, el Atlético de Madrid salió con confianza, dispuesto a luchar, compacto, sabiendo que su oportunidad estaba en amortizar las pocas llegadas que le permitiera su rival y, sobre todo, en correr más que él y mantener la concentración a tope para no cometer errores.

Pero hasta una versión algo light del Real Madrid tiene clase para aprovechar cualquier rendija que deje abierta el rival. No creo que en la historia del fútbol se haya juntado un grupo de jugadores tan poderoso físicamente como el conjunto que tiene Mourinho, uno a uno son más rápidos, altos, fuertes y resistentes que cualquier rival. Son como una apisonadora, si no estás atento te pasa por encima, vaya a 50 km/hora o vaya a 20. Pero durante esa primera hora de partido, el Atleti aguantó el ritmo e incluso dominó amplias rachas del mismo, alcanzando un empate que en ese momento fue merecido.

Pero tras el gol de Falcao acabó el primer partido de la noche y empezó otro bien distinto. Llegó el momento del Real Madrid que adelanta líneas, encierra al rival en su área y le agujerea las líneas con la movilidad de sus atacantes y las llegadas de sus medios. Y también llegó el momento en el que los locales, fruto del cansancio y de la sensación de misión cumplida que les sobrevino tras el empate, se acomodaron 20 metros más atrás. Se unieron el empuje necesitado de los merengues (abocados a jugarse la Liga en el Camp Nou de no haber ganado ayer) con el conformismo agotado colchonero (los brazos flojos del título) y el partido se convirtió en un asedio de los blancos. No es algo nuevo, muchos equipos han aguantado esta temporada a Real Madrid o F.C. Barcelona durante algún tiempo jugando de tu a tu, hasta que llega el cansancio y es la clase individual o la profundidad de banquillo (es decir, aquello que se logra con dinero) lo que decide un partido.

En mitad del asedio, llegó el segundo gol visitante. Un Atlético por detrás en el marcador, sin resuello ni recambios de garantías, trató de volver a acercarse a Casillas. Cuando parecía ir llegando, a Godín se le cruzó el cable y cometió un penalti absurdo. Ahí terminó de morir el partido. El cuarto de Callejón, a la contra, llegó cuando ya no había disputa.

Eso sí, más allá de todo lo contado hasta ahora, está Cristiano Ronaldo (efectivamente, la pierna fuerte del título). Ayer estaba decidido a tener su día, encaró desde el primer minuto, pidió la pelota en todo momento, se echó al equipo a la espalda ofensivamente y, sobre todo, sacó a pasear el cañón. No es que sea raro verle con esta brillantez, pero no por ello deja de ser destacable. Con 40 goles, lleva más que 12 equipos de Primera.

Ayer se encontró con un Courtois que mostró cierta bisoñez en el primer gol, regalando completamente su palo en la falta, escondiéndose tras la barrera previendo un tiro por encima de esta y dejando a merced del portugués su lado preferido para las faltas: el del portero. La potencia del disparo hizo el resto, aunque si el guardameta rojiblanco se hubiera quedado en su lado seguramente habría sacado un balón que no entró demasiado ajustado a los palos. Personalmente, no veo a Cristiano como un buen tirador de faltas, aunque suene raro decirlo después de lo de ayer. Sí es el jugador con más pegada del mundo, y eso lo aprovecha en las faltas para buscar el palo del portero con disparos fuertes y efectos inestables. Si además, como Courtois, el portero da un pasito hacia el  lado de la barrera, le deja retratado.

El titán portugués se alimenta de goles, así que tras acertar ayer con la portería se sintió con fuerzas renovadas para seguir intentando martillear las esperanzas colchoneras, y cuando su equipo más le necesitó, tras el empate local, allí estuvo. Entonces sí que llegó el auténtico golazo de la noche, especialidad de la casa, largó un chutazo desde fuera del área escorado a banda izquierda casi imparable. Por cierto, paralelismos curiosos del fútbol, desde casi el mismo punto exacto desde donde Messi marcó otro gran gol con el que el Barça venció en el Calderón. Después del plato fuerte, completó el festival con un gol de penalti (suerte en la que parece infalible) y la asistencia del último tanto.

En definitiva, el Real Madrid aferrado a su pegada y, sobre todo, a su estrella Cristiano Ronaldo, volvió a dejar por enésima vez consecutiva al Atlético sin ganar un derby, algo que para los rojiblancos empieza a ser una costumbre que, ya por habitual, casi está dejando de ser dolorosa.

miércoles, 25 de abril de 2012

Diez metros más adelante

Por fin el Real Madrid de Mourinho encontró la manera de derrotar al Barça de Guardiola. Ya lo hizo en la final de la Copa del Rey del año pasado, pero no es lo mismo, aquella fue una victoria bronca, de pelea y demasiadas patadas, pero poco fútbol. La del Camp Nou tuvo más de superioridad futbolística.

La pasada temporada José Mourinho fue contratado por el Real Madrid para cortar la racha de éxitos del F.C. Barcelona, era el anti - Guardiola, el hombre que al frente del Inter evitó que los culés llegaran a jugar una final de la Champions en el Santiago Bernabéu. Daba igual su precio, su sueldo, la alta inversión en jugadores y, sobre todo, su propensión a meterse en líos, a destapar supuestas conspiraciones contra cualquier equipo donde él entrene, en definitiva, su costumbre de llevar el motor de la institución tan sobrerrevolucionado que siempre parece al límite de explotar.

En su primer choque de Liga de la temporada pasada, Mourinho decidió ir al Camp Nou a medir fuerzas cara a cara con el Barça, como consecuencia recibió una dolorosa manita que le pesó el resto de la temporada. Cuando se juntaron cuatro choques en pocos días (vuelta de la Liga, final de Copa y eliminatoria de Champions) tomó el camino de la superioridad física mal entendida, llenando de minas el medio campo y recurriendo a medios excesivamente agresivos para frenar a los de Guardiola. Es la versión del Real Madrid con Pepe de centrocampista, que le dio una Copa del Rey e imagen de equipo pendenciero y protestón.

Esta temporada, Mourinho ha ido ajustando la puntería en lo que a planteamiento táctico se refiere. En la Supercopa, allá por el mes de Agosto, con un Real Madrid mucho más rodado, fue incapaz de superar a los culés en el resultado, pero no en el juego. En el partido liguero del Bernabéu, Mourinho mandó presionar arriba a los suyos y acabaron por desinflarse ante la persistencia en el toque de los pupilos de Guardiola. Esto le hizo dar un paso atrás en la Copa, afrontó el partido de ida en casa pensando en defender su portería y lo pagó caro, tocando suelo la popularidad de Mourinho. Pero como la dirección del viento en el fútbol cambia a diario, en la vuelta del Camp Nou consiguió embotellar por momentos al Barça y estuvo apunto de remontar la eliminatoria. A ese Real Madrid solo le sobró la exagerada recurrencia a la queja arbitral, tan propia del estado de tensión que aporta el técnico portugués.

Los blancos llegaban al Camp Nou con el peso de haber visto su ventaja de diez puntos menguar a cuatro y de verse un poco espesos en la creación de juego en las últimas semanas. Pero tras varios intentos, Mourinho vio el camino a seguir: alineación muy reconocible, presión en campo propio para no romper al equipo, las líneas muy juntas para evitar combinaciones por el carril central, desactivando así las incorporaciones de Messi, y, sobre todo, la defensa diez metros por delante de como se situaría la retaguardia de cualquier equipo habitualmente en el Camp Nou. Se jugó el partido a los duelos individuales en las bandas, consciente de que a Guardiola le falta un plan b de fútbol directo que pudiera facilitarles el camino al gol.

Ni por velocidad ni por balones largos ni por juego aereo le puede hacer daño el Barcelona al Real Madrid. Esa falta de guion alternativo de los blaugranas les hace vulnerables a planteamientos defensivos que enmarañen el centro del campo. No criticaré la alineación de Tello, ya que con su verticalidad acabó siendo casi la única alternativa válida que mostró el Barça. Sí creo que faltaron dos contra uno en bandas para ayudar a desbordar defensas. Además, Alves es un lateral que necesita recorrido, si parte como extremo pierde sorpresa y llegada. Por otro lado, la opción de Messi como extremo ha pasado de ser su posición habitual a no ser tomada en cuenta nunca. Echo de menos ver al argentino partir en diagonal pegado a la derecha cuando los partidos se atascan por el centro. Eso es lo que le hace brillar menos con su selección.

Ni siquiera optó el técnico local por rememorar los días en que su mentor Cruyff hacía jugar a Alexanko de delantero centro, pudiendo haber colocado en esa posición a Piqué para luchar balones aereos con los defensores merengues. Parece que Mourinho ha encontrado la forma de incomodar definitivamente el juego de los de Guardiola. Si bien el resultado tampoco fue aplastante, el partido dio la clara sensación de jugarse al son que marcaron los visitantes. De cara a una posible final de Champions le toca a Pep pensar la forma de superar lo que Mou proponga. Eso dará una importante medida de la calidad como técnico del catalán y del agotamiento o supervivencia de su modelo.

domingo, 25 de marzo de 2012

Jornada 29: Caminando sobre hielo

Llegamos a la cuenta atrás, solo quedan diez partidos de Liga y en los últimos dos el F.C. Barcelona ha limado cuatro puntos de la ventaja del Real Madrid para dejarla en seis cuando aun queda un enfrentamiento directo en campo culé y con un calendario a priori más complicado para los blancos. Los de Mou caminan sobre hielo cada vez más fino y su estado de nervios no ayuda.




1. Real Madrid - 72
2. F.C. Barcelona - 66
3. Valencia - 47
4. Levante - 44
5. Málaga - 44
6. Espanyol - 40
7. Osasuna - 40
8. At. Madrid - 39
9. Athletic - 37
10. Rayo - 37
11. Sevilla - 36
12. Mallorca - 36
13. Getafe - 36
14. Real Sociedad - 33
15. Betis - 31
16. Granada - 31
17. Villarreal - 28
18. Racing - 24
19. Sporting - 24
20. Zaragoza - 22

Villarreal 1 - Real Madrid 1
Estadio: El Madrigal     Árbitro: Paradas Romero     Goles: 0-1 Cristiano Ronaldo (61'); 1-1 Marcos Senna (82')
Villarreal (Miguel Ángel Lotina): Diego López; Oriol, Musacchio, Zapata, Mario; Bruno, Marcos Senna, Cani (Camuñas 60'), Ángel (Martinuccio 68'); Nilmar, Ruben (De Guzmán 60')
Real Madrid (Jose Mourinho): Casillas; Marcelo, Ramos, Pepe, Arbeloa; Lass (Callejón 28' (Altintop 45')),  Alonso, Khedira; Ronaldo, Benzema (Higuaín 76'), Özil
Como dije en el análisis de la jornada anterior, el Real Madrid está en uno de esos baches físicos que todos los equipos sufren a lo largo de una temporada. El nivel de excelencia que la competencia entre Real Madrid y F.C. Barcelona les exige a ambos hace que cualquier mínimo bajón parezca una debacle. En el caso de los blancos, Mourinho impone una gran tensión, para lo bueno y para lo malo. Si cuando el equipo estaba en buen momento arrasaba y demolía a cualquier rival, ahora que no están tan frescos se pierden en variaciones tácticas un tanto azarosas y quejas arbitrales, poniendo al club en una situación de alarma excesiva cuando aun se tienen seis puntos de ventaja. Eso ocurrió en Villarreal, un partido que no supieron cerrar, que se cargó de tensión con el empate y que Mourinho no gestionó bien, ni en la alineación, ni en la táctica, ni, por supuesto, en la bronca final. Es cierto que encontraron como aliado a un árbitro también desquiciado que repartió errores y desenfundó tarjetas echando gasolina al incendio de Mourinho. En un reportaje sobre el entrenador portugués emitido en el programa Informe Robinson el periodista Guillem Balagué, gran conocedor de su etapa en el Chelsea, decía que es muy difícil que dure más de tres años en un mismo equipo por la altísima tensión que genera entre sus jugadores. Es una gran verdad. Otro técnico especial debutaba en el banquillo del Villarreal. Sin tiempo para trabajar, Lotina se encuentra con un plus de confianza para sus jugadores al empatar con el líder. Ciertamente, no veo al Villarreal en Segunda División, pero sí sufriendo hasta el final.

F.C. Barcelona 5 - Granada 3
Estadio: Camp Nou     Árbitro: José Antonio Teixeira Vitienes     Goles: 1-0 Xavi (4'); 2-0 Messi (17'); 2-1 Mainz (55'); 2-2 Siqueira (p) (62'); 3-2 Messi (68'); 4-2 Tello (86'); 5-2 Messi (88'); 5-3 Siqueira (p) (90')
F.C. Barcelona (Pep Guardiola): Valdés; Adriano (Mascherano 45'), Puyol, Piqué, Alves; Keita, Xavi, Thiago (Iniesta 71'); Cuenca, Messi, Alexis (Tello 71')
Granada (Abel Resino): Julio César; Siqueira, Borja Gómez, Mainz, Cortés; Mikel Rico, Moises (Abel 69'), Dani Benítez, Martins, Jara (Uche 45'); Ighalo (Geijo 77')
El F.C. Barcelona encaraba un partido en casa contra el Granada que parecía rutinario, se adelantó rápido y fácil pero sesteó demasiado hasta que los andaluces empataron. A partir de ahí, Leo Messi cogió las riendas del equipo, superó el récord de goles en partido oficial con el Barça, adelantó en el Pichichi a Cristiano Ronaldo y volvió todo al orden normal, solo alterado por la expulsión de Alves y la lesión de Adriano que dejan a los culés escasos de laterales. Para el Granada queda el resultado que esperaban, la buena sensación de haber podido disputar el partido y la constatación de que el descenso aun está lejos pese a la derrota.

Valencia 1 - Zaragoza 2
Estadio: Mestalla     Árbitro: Del Cerro Grande     Goles: 1-0 Pablo (9'); 1-1 Apoño (p) (30'); 1-2 Apoño (76')
Valencia (Unai Émery): Guaita; Mathieu (Alba 61'), Dealbert, Rami, Barragán; Parejo, Albelda (Feghouli 70'), Jonas, Pablo (Piatti 81'); Soldado, Adúriz
Zaragoza (Manolo Jiménez): Roberto; Paredes, Lanzaro, Pintér, Álvarez; Apoño, Dujmovic, Juan Carlos (Zuculini 49'), Abraham (Luis García 74'), Lafita, Aranda (Obradovic 63')
En Valencia nadie salió del todo contento. Al Zaragoza le queda el honor de ganar en casa del tercero y la ilusión de acercarse al menos a los otros dos equipos en descenso, pero los seis puntos hasta la salvación aun parecen un mundo. Para los ches, pañolada. La exigente afición del Turia debe darse cuenta de que ser tercero es ser campeón entre los mortales, pero el juego del equipo no gusta, no es atractivo aunque sí efectivo, así que cuando no se sacan los puntos no queda nada que aplaudir.


Real Sociedad 1 - Levante 3
Estadio: Anoeta     Árbitro: Álvarez Izquierdo     Goles: 1-0 Vela (5'); 1-1 Barkero (11'); 1-2 Koné (44'); 1-3 Xavi Torres (93')
Real Sociedad (Phillipe Montanier): Bravo; De la Bella, Íñigo Martínez, Mikel González, Estrada (Ifrán 72'); Aranburu, Elustondo, Vela, Zurutuza (Pardo 70'), Xabi Prieto; Agirretxe (Llorente 82')
Levante (Juan Ignacio Martínez): Munúa; Juanfran, David Navarro, Ballesteros, Pedro López; Iborra, Farinós, Botelho (Rubén Suárez 68'), Barkero, El Zhar (Xavi Torres 78'); Koné (Ghezzal 62')
A la chita callando el Levante sigue sin caer. Visitaba Anoeta, un campo siempre difícil de esos donde buenos equipos se dejan puntos, y ganó sin apuros y con solvencia a la Real Sociedad. Será difícil descabalgar de los puestos europeos al equipo valenciano, físicamente pasaron su peor época, psicológicamente son fuertes y no tienen otra competición que les despiste. Deberán reflexionar sobre la próxima temporada, ya que equipos pequeños que se clasificaron para Europa otros años lo pasaron muy mal en Liga. Mientras, la Real tiene la tranquilidad del colchón de nueve puntos sobre el descenso y la seguridad que le da la impresión general de que el descenso va a estar esta temporada en muy pocos puntos.



Málaga 4 - Rayo 2
Estadio: La Rosaleda     Árbitro: Mateu Lahoz     Goles: 0-1 Diego Costa (p) (5'); 1-1 Rondón (35'); 2-1 Rondón (58'); 3-1 Maresca (69'); 3-2 Trashorras (p) (84'); 4-2 Duda (86')
Málaga (Manuel Pellegrini): Caballero; Monreal, Mathijsen, Weligton, Gámez; Cazorla (Duda 84'), Demichelis, Eliseu (Maresca 67'), Isco, Joaquín (Seba Fernández 76'); Rondón
Rayo (José Ramón Sandoval): Joel; Casado, Pulido, Arribas (Tamudo 84'), Tito; Movilla (Trashorras 71'), Javi Fuego, Armenteros (Lass 60'), Michu, Piti; Diego Costa
Entre Málaga y Rayo se auguraba buen fútbol. Dos equipos en buen momento y de juego alegre ofrecieron goles y alternativas, aunque el gato al agua se lo llevaron los locales, que están cogiendo formas de equipo grande de verdad. Para los vallecanos no hay problemas a pesar de la derrota, 13 puntos al descenso son suficientes para disfrutar y hasta seguir soñando con Europa.



Betis 1 - Espanyol 1

El Betis, aun necesitado de puntos para salvarse, no pudo conseguir imponerse al Espanyol por culpa de un postrero gol de Pandiani. Con buen juego pero resultados muy irregularidades, los de Mel no logran alejarse lo suficiente del abismo. Los catalanes, por contra, están teniendo una temporada tranquila en lo que a la salvación se refiere y luchan por confirmar el éxito de la clasificación europea gracias a su fútbol cargado de fe.


Osasuna 0 - Getafe 0
El Reyno de Navarra es uno de los campos más incómodos del campeonato. Allí visitaba a Osasuna el Getafe, un equipo en posición tranquila, seguro de sí mismo pero con pocas esperanzas de llegar más arriba. Si a esto se une que la buena puntuación de los navarros no se debe precisamente a los riesgos que toma Mendilíbar, el partido resultó un empate a nada que no disgustó a ninguno de los dos equipos.

At. Madrid 2 - Athletic 1
Al Atlético de Madrid le bastó con apretar media hora ante el Athletic para quedarse con los tres puntos y superar en la clasificación a los leones. Tras un primer tiempo sin historia en el que ambos echaron de menos a las fundamentales ausencias de Diego y Llorente, en la segunda mitad Arda Turan apareció más, despertaron los colchoneros y Falcao cerró el partido con dos goles. Eso sí, los locales se vinieron demasiado atrás y demasiado pronto propiciando que los de Bielsa hicieran peligrar seriamente el resultado final.


Racing 0 - Sevilla 3
Si existió el efecto Simeone e incluso el efecto Míchel o el efecto Clemente, está claro que el efecto Álvaro no existe. Los tres equipos del descenso cada vez parecen tener el billete a segunda más claro y a menos rivales a distancia alcanzable. El Sevilla mostró la cara buena y sigue soñando con Europa. Parece estar repitiendo la historia del año pasado, cuando Manzano cogió un equipo muerto y aunque hizo lo que pudo, no consiguió ser renovado. Tampoco parece que Míchel vaya a seguir el próximo año, cuando tal vez no sería mala idea.

Sporting 2 - Mallorca 3
El Mallorca sacó tres puntos y mucha tranquilidad de su partido en El Molinón. Titánica labor la que tiene Clemente por delante y pocas opciones las que le quedan. Por su parte, Caparrós saca petróleo de sus recursos, como siempre, y apunta a media tabla con un Mallorca que parecía desahuciado a principios de temporada.

martes, 13 de marzo de 2012

Jornada 27: No es suerte, son detalles

No me gusta nada la expresión suerte del campeón. Cuando a un equipo grande las cosas le sonríen no es por azar. Creo más en la ciencia y en la estadística que en la suerte. Por eso no estoy de acuerdo cuando se habla de la suerte del campeón para explicar algunas victorias que el Real Madrid está logrando a pesar de no mostrarse superior en el campo. Mourinho ha juntado al grupo de futbolistas más letal cara al gol de la historia del fútbol, con el voraz Cristiano a la cabeza, y eso ez una garantía por mal que se ponga un encuentro. Real Madrid y Barça son especialistas supremos en sus formas de jugar, si los catalanes siempre tienen balón pase lo que pase, los madrileños siempre harán oportunidades de gol, por poco dominio que tengan del partido. Ni siquiera que el aire de las polémicas arbitrales haya cambiado de dirección debe ser cuestión de suerte, alguna explicación habrá. Mientras, el letargo del Valencia hace que su tercer puesto esté a punto de peligrar. Su fórmula de juego poco atractivo pero efectivo hace que las cañas se vuelvan lanzas cuando pierde la faceta efectiva. En la noria de los puestos europeos el Málaga sigue entonado y ocupa lugar de Champions, mientras Levante y Osasuna completan unos sorprendentes puestos de Europa League. Acechando, Athletic y Atlético, a quienes les pesa el handicap del partido entre semana. El Espanyol se reencuentra con la victoria a lo grande y deja al Rayo con los pies en la tierra pero con la ilusión intacta. Lucha por no descolgarse de arriba el Sevilla, aunque mirando de reojo al abismo. Sensaciones contrarias a las de la Real, que se siente capaz de alejarse del peligro y soñar con algo más. Respira el Getafe, que se jugaba con el Villarreal en duelo directo huir de la quema. Por encima de los castellonenses Mallorca, Betis y, sobre todo, Granada se apuntan a seguir con el alma en vilo. Repiten los tres del descenso. El Racing busca con Alvaro Cervera una bombona de oxígeno tras agotarse el aliento que le dio con su llegada el triunvirato. Al Sporting parece haberle funcionado el efecto Clemente. Por último el Zaragoza necesita ya algo más que un milagro para levantar al muerto. En resumen, una liga demasiado interesante para perderse en polémicas con dos equipos demasiado buenos en cabeza como para no disfrutarlos.

1. Real Madrid - 70
2. F.C. Barcelona - 60
3. Valencia - 44
4. Málaga - 40
5. Levante - 38
6. Osasuna - 38
7. Athletic - 37
8. At. Madrid - 36
9. Espanyol - 36
10. Rayo - 34
11. Sevilla - 33
12. Real Sociedad - 33
13. Getafe - 32
14. Mallorca - 30
15. Betis - 30
16. Granada - 28
17. Villarreal - 27
18. Racing - 24
19. Sporting - 24
20. Zaragoza - 18

Málaga 1 - Levante 0
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Osasuna 2 - Athletic 1
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Betis 2 - Real Madrid 3
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Valencia 2 - Mallorca 2
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Espanyol 5 - Rayo 1
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Racing 0 - F.C. Barcelona 2
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At. Madrid 2 - Granada 0
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Sporting 1 - Sevilla 0
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Villarreal 1 - Getafe 2
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Real Sociedad 3 - Zaragoza 0
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martes, 6 de marzo de 2012

Jornada 26: Las rachas y los árbitros

Mientras el Real Madrid sigue pasando el rodillo a sus rivales y amenaza con colocar todos los records a niveles inimaginables, el Barça clama contra los árbitros y sufre para derrotar a un Sporting en descenso. Insisten los culés en el tema de la "mala racha" con los árbitros, mordiéndose la lengua para no caer en el victimismo de los últimos años de los madridistas. Innumerables factores inciden en las decisiones de los árbitros, que deben ser tomadas instantáneamente y sin más soporte que lo que puedan ver sus ojos y, aunque nunca creí en "manos negras" ni consignas para favorecer equipos, sí es innegable que, tal vez subconscientemente, a un árbitro le debe afectar al decidir sobre una acción el ambiente que haya en un campo, la trascendencia diferente a nivel mediático del hecho de que marque algo contra un equipo grande o el eco que puedan encontrar en sus quejas los miembros de uno u otro equipo. Lo que está claro es que este año ha cambiado el ciclo, si ante la duda otros años la moneda salía cara para el Barça, ahora le sale cruz... y es al Madrid a quien le sale cara. Tal vez por las quejas de Mourinho, porque Florentino ha sabido mover sus fichas o porque hasta los árbitros han dejado de ver al Barça tan superior. Aun así, sigue siendo obsceno que los grandes se quejen de los colegiados. Más atrás, Valencia y Levante siguen en Champions con su fútbol efectivo. Los puestos europeos siguen muy peleados, con un Atlético de Madrid al que el "efecto Simeone" le sigue funcionando en el juego pero no en los resultados, tras cinco partidos sin ganar. El Rayo Vallecano, magistralmente dirigido por Sandoval, sigue siendo una sorpresa más que agradable y ya casi está salvado. Algo que se le complica al Villarreal, que no logra alejarse de Racing, Sporting y Zaragoza, con el que cayó el submarino en un encuentro que permite a los maños creer en milagros.


1. Real Madrid - 67
2. F.C. Barcelona - 57
3. Valencia - 43
4. Levante - 38
5. Athletic - 37
6. Málaga - 37
7. Osasuna - 35
8. Rayo - 34
9. At. Madrid - 33
10. Sevilla - 33
11. Espanyol - 33
12. Betis - 30
13. Real Sociedad - 30
14. Mallorca - 29
15. Getafe - 29
16. Granada - 28
17. Villarreal - 27
18. Racing - 24
19. Sporting - 21
20. Zaragoza - 18

Real Madrid 5 - Espanyol 0
Estadio: Santiago Bernabéu      Árbitro: J. A. Teixeira Vitienes     Goles: 1-0 Cristiano Ronaldo (23'); 2-0 Khedira (38'); 3-0 Higuaín (47'); 4-0 Kaká (66'); 5-0 Higuaín (78')
Real Madrid (Jose Mourinho): Casillas; Marcelo, Ramos, Carvalho (Varane 45'), Arbeloa; Xabi Alonso, Khedira; Cristiano Ronaldo, Kaká, Özil (Callejón 68'); Higuaín (Morata 80')
Espanyol (Mauricio Pochettino): Casilla; Dídac, Héctor Moreno, Raúl Rodríguez (Jordi Amat 60'), Javi López; Romaric, Forlín; Coutinho (Baena 45'), Verdú, Weiss; Álvaro Vázquez (Sergio García 45')

Levante 3 - Betis 1
Estadio: Ciutat de Valencia     Árbitro: Estrada Fernández     Goles: 1-0 Barkero (34'); 2-0 Xavi Torres (42'); 2-1 Jorge Molina (44'); 3-1 Koné (51')
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Athletic 2 - Real Sociedad 0
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Granada 0 - Valencia 1
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Sevilla 1 - At. Madrid 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Getafe 1 - Málaga 3
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F.C. Barcelona 3 - Sporting 1
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Mallorca 1 - Osasuna 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Rayo 4 - Racing 2
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Zaragoza 2 - Villarreal 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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miércoles, 29 de febrero de 2012

Jornada 25: La renuncia del Barça


Jornada en la que se mantiene la diferencia entre Real Madrid y F.C. Barcelona tras dos partidos trepidantes, complicados y, una vez más, polémicos.  Polémica alimentada además por unas crípticas declaraciones de Guardiola en las que aseguró que era imposible alcanzar a los blancos tras la victoria en Vallecas de los de Mourinho con un arbitraje bastante condescendiente. A pesar de las múltiples interpretaciones que ha levantado, sospecho que la correcta es la de la crítica arbitral. Lo curioso es que estas declaraciones se dieron tras un partido complicado para el Barça en el que también hubo algunas decisiones que le favorecieron. Cada vez es más pesada esta Guerra Fría entre Madrid y Barça, que además impide ver lo interesante que está el resto de la tabla. El Levante se reengancha a la victoria y a la Champions justo a la semana de caer del cuarto puesto, el Sevilla de Míchel vence al Valencia y entra de lleno en la pelea, se desinfla el efecto Simeone y el milagro del Espanyol, aunque seguirán luchando, más abajo, sufren Racing y Sporting mientras el Zaragoza se desconecta y deshilacha entre problemas con la directiva, la vergüenza que Jiménez dice sentir de sus jugadores y el hartazgo del público. Y los grandes mientras, a quejarse de los arbitrajes. Vivir para ver.

1. Real Madrid - 64
2. F.C. Barcelona - 54
3. Valencia - 40
4. Levante - 35
5. Athletic - 34
6. Málaga - 34
7. Osasuna - 34
8. Espanyol - 33
9. At. Madrid - 32
10. Sevilla - 32
11. Rayo - 31
12. Betis - 30
13. Real Sociedad - 30
14. Getafe - 29
15. Mallorca - 28
16. Granada - 28
17. Villarreal - 27
18. Racing - 24
19. Sporting - 21
20. Zaragoza - 15

At. Madrid 1 - F.C. Barcelona 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Rayo 0 - Real Madrid 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Espanyol 1 - Levante 2
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Valencia 1 - Sevilla 2
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Villarreal 2 - Ath. Bilbao 2
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Osasuna 2 - Granada 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Betis 1 - Getafe 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Málaga 5 - Zaragoza 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Real Sociedad 1 - Mallorca 0
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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Racing 1 - Sporting 1
Estadio:      Árbitro:      Goles: 
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viernes, 3 de febrero de 2012

Jornada 1: Se cierra el círculo

La primera vuelta acabó como debiera haber empezado, por la jornada 1, retrasada en su día por la huelga de futbolistas. Termina con el Real Madrid con el título honorífico de campeón de invierno y cinco puntos sobre el Barça a pesar de la mala imagen de los blancos en los dos últimos enfrentamientos entre ambos que le costó a Mourinho su primera pitada en el Bernabéu. Por detrás, la sorpresa sigue siendo ver a Levante, Espanyol y Osasuna por delante de Valencia, Málaga o Atlético, este último en franca mejoría. Por abajo, Zaragoza, Villarreal y Sporting no levantan cabeza y sorprende que haya sido despedido Fabri como entrenador del Granada a pesar de no estar en puestos de descenso.

(1) Real Madrid 4 - Athlétic 1 (7)
(6) Osasuna 1 - Valencia 1 (3)
(10) Málaga 1 - F.C. Barcelona 4 (2)
(12) Betis 1 - Sevilla 1 (9)
(5) Espanyol 3 - Granada 0 (17)
(15) Real Sociedad 0 - At. Madrid 4 (8)
(4) Levante 0 - Zaragoza 0 (20)
(16) Racing 1 - Getafe 2 (11)
(13) Rayo 0 - Mallorca 1 (14)
(19) Villarreal 3 - Sporting 0 (18)

Un Bernabéu extraño recibió al Real Madrid como campeón de invierno pero con el resquemor que provocó la derrota contra el Barça en Copa. Para colmo, el Athlétic empezó bien plantado en el campo y animoso en el ataque, lanzando contras siempre que le era posible, con llegadas al área de Casillas, adelantándose por medio de Llorente y fallando incluso un par de inmejorables ocasiones. Pero el equipo merengue fue más combinativo que de costumbre, con Xabi Alonso, Granero, Özil y Kaká moviendo el medio campo, y, como siempre, en ataque fue pura dinamita, lo que les llevó al empate. Un penalti absurdo adelantó al Madrid al inicio del segundo tiempo. Con el resultado favorable a los blancos y el partido desarrollándose en la mitad de cancha de los bilbainos, las llegadas de los visitantes se redujeron según avanzaban los minutos. Un gran Özil se adueñó del ritmo de juego y provocó el penalti del tercer gol. La goleada la cerró Callejón, fiel a su cita con las redes.

En el Reyno de Navarra se vivió un partido tenso y tremendamente trabado, con juego subterráneo y reclamaciones al colegiado, pero con pocas llegadas a las áreas. En el segundo tiempo Osasuna intentó soltarse y Alves salvó en un par de ocasiones la puerta valencianista. A cinco minutos del final, Soldado (ex de Osasuna) acertó a anotar en el único tiro entre palos del Valencia en todo el partido. Cuando parecía que los tres puntos volaban al Turia, la fe de los locales les trajo el empate en el descuento.

En La Rosaleda el F.C. Barcelona consiguió anular poco a poco a un Málaga que salió más enchufado que de costumbre, sobre todo con un Isco que está madurando a gran velocidad. Tras el primer cuarto de hora, el Málaga desapareció y volvió a ser el equipo sin alma que viene siendo últimamente. Después, llegó el show de Messi, con tres golazos espectaculares a los que sumar el gol de Alexis para un 0-4 que cerraba el partido. En los últimos diez minutos, el Barça sesteó y el Málaga marcó su gol y tuvo oportunidades para adornar el marcador.

El Benito Villamarín vivió un muy esperado derbi sevillano que por fin llegó. Fue un partido intenso, de rivalidad bien entendida, entretenido y con oportunidades. En el primer tiempo dichas oportunidades fueron sobre todo para el Sevilla, que se encontró con un inspirado Casto. El Betis se adelantó gracias a un lanzamiento de falta de Beñat, maestro refutado en esta suerte. Cerca del descanso llegó el empate fruto de una combinación entre Navas y Negredo. En el segundo tiempo, el Betis tuvo más empuje y llegada, sobre todo tras la expulsión de Fazio, pero el marcador no se movió.

Cornellá - El Prat gozó de un partido plácido, donde el Espanyol acabó con Fabri a base de goles. Los locales dominaron el partido y tuvieron oportunidades claras ante un Granada embotellado. Los visitantes intentaban salir con contras rápidas, pero el gran mal de este equipo es la falta de gol. Antes del descanso y gracias al primer penalti de la temporada a favor del Espanyol el marcador reflejó el 2-0. Fue más ambicioso el Granada en el segundo tiempo, pero solo sirvió para que se luciera Casilla en la meta local. Los blanquiazules, que se gustaron en ataque, acabaron cerrando el partido con el tercer gol.

Anoeta confirmó su buena racha al frente del Atlético de Madrid en la que fue la victoria a domicilio de la temporada para este equipo. El mayor logro de Simeone ha sido conseguir aumentar la intensidad del equipo en todos los aspectos del juego. Este Atleti presiona, no tiene reparos en cometer faltas cuando es necesario, tiene las líneas más unidas y llega más y mejor al gol, algo que Falcao agradeció con un Hat - Trick. A los dos minutos los colchoneros se adelantaron de penalti y la Real, con el viento en contra, quiso tener el balón aunque apenas inquietó a Courtois. Los donostiarras siguen sin presentar un mínimo de regularidad en su desempeño, lo que les impide salir de puestos de peligro. También a los dos minutos del segundo tiempo Adrián dio tranquilidad a los visitantes con el segundo gol. Mientras la Real trataba de llegar sin conseguirlo, Falcao anotó dos goles más de bella factura para cerrar el 0-4 definitivo.

El Ciudad de Valencia ve como su Levante se va desinflando poco a poco, si bien el colchón de puntos que tiene les mantiene en cuarta posición, muy por encima de sus expectativas. Mientras el Zaragoza es un equipo que con Jiménez va mostrando mejoría pero que es incapaz de ganar, y la necesidad empieza a ser muy grande. El partido fue un empate a casi nada, con tímidas llegadas de ambos equipos y en el que lo más interesante sucedió en la última jugada, cuando el Zaragoza reclamó una mano de El Zhar en área local.

En El Sardinero, el Getafe mostró oficio y dominó el partido ante el Racing, si bien ambos equipos repartieron llegadas y fue el Racing quien se adelantó aprovechando un grave error defensivo de Rafa. También en un error, esta vez en el marcaje, los madrileños lograron el empate con el que se llegó al descanso. En la reanudación, aunque el Racing tuvo un par de buenas oportunidades, el Getafe tuvo más y, tras varias muestras de su gran calidad, Miku acertó con la portería local. Este gol espoleó al Racing en los últimos diez minutos, pero sin suerte.

Duelo de dos equipos que aspiran a no pasar problemas en Vallecas. Entre ambos equipos se repartieron el dominio y las ocasiones, aunque los locales gozaron de alguna oportunidad más que los visitantes. El primer tiempo fue completamente rayista, mientras en el segundo los mallorquines consiguieron estirarse. La diferencia la marcó el acierto, mientras los franjirrojos erraron múltiples ocasiones, sobre todo en el primer tiempo, los bermellones acertaron en la primera que tuvieron en la reanudación. El Rayo se volcó e incluso llegó a reclamar tres penaltis, pero la solidez defensiva de los de Caparrós, su acierto a balón parado y la falta de puntería de los madrileños mandaron los tres puntos a las islas.

El Madrigal recibía a dos equipos en puestos de descenso con una tremenda necesidad de ganar. Borja Valero se echó al Villarreal a la espalda y el equipo castellonense fue más alegre que en anteriores jornadas. El Sporting mientras volvió a dar imagen de equipo inofensivo e inoperante. El primer tiempo transcurrió sin demasiadas oportunidades, pero el submarino emergió en el segundo tiempo con dos bellos goles seguidos de Marco Rubén y Borja Valero, dejando el partido cerrado ante la falta de reacción de los asturianos. El 3-0 definitivo anotado por Bruno fue aun más bello que los dos anteriores.

viernes, 16 de diciembre de 2011

De "Mundialito" a "Mundialazo"

F.C. Barcelona y Santos de Brasil disputarán el domingo la final del Mundial de Clubes 2011. Este torneo sustituyó a la antigua Copa Intercontinental que disputaban los campeones de Europa y Sudamérica e incluyó a los vencedores de los torneos continentales de África, Asia y la zona Concacaf (Centroamérica, Norteamérica y Caribe), además de un representante del país organizador. Lejos de otorgarle la legitimidad buscada, la inclusión de estos equipos, de bajo nivel competitivo, parece haber restado prestigio al título, a lo que tampoco ayudan las fechas ni las sedes elegidas, lejanas a los epicentros habituales del gran fútbol.

No obstante, éste sigue siendo el torneo que declara oficialmente al club campeón del mundo y, aunque el favorito siempre es el representante europeo, los equipos sudamericanos juegan este torneo con un plus de motivación que les hace más peligrosos. Lo que en Europa es considerado un "Mundialito" en Sudamérica es un "Mundialazo".

En la presente edición, el Barça tendrá que medirse al Santos, un equipo peligroso y con varios jugadores de talento que ha supeditado toda su temporada al partido del domingo. Lo que para los blaugranas puede ser un motivo de alegría y celebración grande por la consecución de un título, pero no mayor que la vivida con la victoria del sábado en el Bernabéu, para los brasileños es el partido más importante de sus vidas.

Además, no estamos hablando de un equipo menor. Con la esperanza puesta en este partido ha podido mantener en sus filas a sus mejores jugadores. Hay dos casos especialmente claros: Neymar y Danilo.

El asunto de Neymar es conocidísimo, y la importancia de este partido quedó muy clara durante sus "flirteos" veraniegos con el Real Madrid, cuando se hablaba de que la única posibilidad era que se pusiera a las órdenes de Mourinho en Enero tras el Mundialito.

Más claro aun es el asunto de Danilo, lateral típico brasileño, con el recorrido y la llegada de los Roberto Carlos, Alves o Maicon pero con más gol y mejores movimientos en la posición de interior que éstos. El Oporto le fichó este verano por 13 millones de euros, pero quedó cedido en el Santos hasta pasado el Mundialito.

De este modo, el gran peligro del Santos será esa ultramotivación de cara a esta final y, por supuesto, Neymar. Este joven delantero tiene la clase individual de Messi o Cristiano y el "toque" malabarista de Ronaldinho. Para él será también un partido muy importante, sobre todo a nivel individual por su "duelo" con Messi. Su mayor obstáculo (aparte de los defensas barcelonistas, bastante más rápidos y hábiles que los habituales de la liga brasileña) será su enorme ego. Es un jugador demasiado individualista y confiado en sus posibilidades, y tendrá tantas ganas de superar a Messi que eso puede costarle una mala pasada por querer hacer la guerra por su cuenta (algo parecido a lo que alguna vez le ha pasado a Cristiano Ronaldo en partidos importantes).

Pero el Santos no es solo Neymar. Aparte de él y del ya citado Danilo, tiene otros buenos jugadores, como el mediocampista Elano, el mediapunta Ganso (de gran clase y visión de juego, aunque tal vez un poco sobrevalorado por llevar el mítico dorsal 10 del Santos que en su día llevara Pelé) o el delantero centro Borges. Atrás son algo débiles y lentos, de ahí que traten de jugar al contraataque para arropar a su zaga y aprovechar mejor su velocidad arriba.

En definitiva, será un duelo intenso y apasionante, con grandes jugadores, un Santos muy mentalizado y un Barça aun con hambre de títulos y con ganas de dedicarle la victoria al lamentablemente lesionado Villa.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Real Madrid - F.C. Barcelona: El toque duró más que la presión

Hay dos formas de analizar un partido de fútbol: según los momentos puntuales que determinan el resultado y según la sensación general que deja el partido. La diferencia es la misma que hay entre ver un resumen o ver el partido entero. Es la diferencia que hay entre el análisis que Mourinho quiso hacer público al final del último clásico (seguramente como un mensaje con el que mantener la moral de los suyos) y la sensación que dejó el partido en quien lo vió.
La justificación de la suerte que usó el portugués se sostendría en un resumen del partido que se centrara en las oportunidades falladas por los locales, el segundo gol del Barça y la falta de Messi a Xabi Alonso que pudo significar la expulsión del argentino. Pero el partido tuvo mucho más que eso.
De antemano, las claves del encuentro estaban en lo físico, lo táctico y la inspiración individual. tras el 5-0 del año pasado, Mourinho convenció a los suyos de que la única forma de plantar cara al Barça era desde la exaltación de lo físico, presionando, achicando espacios, corriendo y chocando. Así ganó la Copa, disputó la semifinal de la Champions y se sintió dominador en la Supercopa. En muchas fases de esos encuentros ahogó por completo el toque del Barcelona. Pero el Madrid de esta temporada se siente superior al de la pasada y quiso "relajar" un poco el planteamiento ya desde la alineación. Pepe no estuvo en el medio campo, como sí lo hizo en anteriores encuentros contra los culés, y sí estuvo Özil.
Así, el partido parecía una lucha táctica entre presión y toque ¿Quién ahogaría a quién? Personalmente pensaba que Guardiola incluso modificaría el planteamiento o la alineación para encontrar un recurso rápido para escapar de la presión sobre la salida de balón, que elaboraría menos y jugaría más directo arriba. La presión madridista, para colmo, no pudo empezar mejor, con el gol de Benzema a los 20 segundos tras robo de balón. Pero ni por esas Guardiola cambió el plan. Incluyó a Alves en la línea de medios, acercó a Messi a colaborar con el toque y dejó a Alexis que se licenciara en el fútbol de máximo nivel complicando con su movilidad a la zaga blanca.
Tácticamente, sin duda, el Barcelona fue más, y con ello contrarrestó el poderío físico blanco. No fue el Barça sin resuello ni banquillo de los últimos Clásicos de la temporada pasada o de la Supercopa. Fue un equipo con una fe inquebrantable en su plan habitual de juego, casi religiosa.
El empuje físico madridista fue decayendo y se diluyó persiguiendo el balón que rodaba sin descanso impulsado por jugadores blaugranas. A pesar de que la casta, el orgullo y la calidad de los merengues les llevaron a gozar de alguna oportunidad, tras el 1-2 el control del partido fue totalmente azulgrana y tras el 1-3 empezó a verse más posible la goleada que la remontada blanca.
Si en el ámbito físico el Barça aguantó a un Madrid netamente superior y en el táctico Guardiola supo moverse mejor que Mourinho, en la batalla individual entre grandes jugadores el triunfo fue azulgrana.
Messi demostró ser un jugador más dotado para los partidos importantes que Cristiano, y una pieza más integrada en el engranaje de su equipo que el portugués, que suele mostrarse muy obsesivo en los grandes duelos. También en la media los Busquets, Xavi, Fábregas o Iniesta fueron fundamentales al ir agotando la presión de los blancos. El albaceteño fue el mejor del partido, dejando a Coentrao en evidencia en varias juagadas. Benzema o Di María estuvieron voluntariosos mientras les duró la gasolina, luego se difuminaron con el resto del equipo. En el otro lado, Messi o Alexis supieron moverse bien para desarbolar la defensa merengue. Tal vez sólo Casillas mantuvo su nivel por encima de Valdés, que tuvo el borrón del fallo en el gol de Benzema.
En definitiva, gran mérito del Barça al vencer a un gran Real Madrid siendo fiel a su estilo, porque este Barcelona de Guardiola no prepara tácticas o planes para los partidos, sino que cumple con una filosofía, con una manera de entender el fútbol que les hace superar las adversidades mediante la confianza en su estilo. Eso debe hacerles sentir orgullosos en la victoria e incluso en la derrota.